Letras
En las calles de una ciudad reinventada

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II

Cuando el sol de la tarde caiga como un trozo de pan en tus manos
Cuando hurgues en la mirada indicios de locura
Cuando haya mañanas en soledad
Entonces podrás de las ramas de los árboles deslizar tus sueños
Correr descalza sobre las aceras bañadas de tristezas
Y habitar sin temor en las casas de los cerros donde queríamos poblar
Con nuestros sueños adolescentes
Entonces verás mi rostro bañado por el polvo y la angustia
Una sonrisa caerá al vacío como una hoja en el otoño
No habrá muros de ausencias ni flores más bellas que tu rostro
Y en los libros de historia escribiremos nuestros nombres
Tatuaremos sobre las piedras olores sabores algo que tenga vida
Y correremos juntos como dos bellos caballos salvajes
Así brotará de mis labios una sonrisa donde anidar la esperanza.

 

IV

Aunque vea solo con un ojo mi ciudad poblada de estiércol
Debo confesar mentiras para tus oídos
Así el frío me congele los huesos
Así el esmog contamine mis pulmones
Así el hambre haga un nido de angustia en mi estómago
Debo, acaso, ¿devorar tus miedos?
No puedo ir en contra de este silencio
De esta larga avenida atorada en mi garganta
Y ver sobre los edificios más altos o en los campanarios
De las iglesias gallinazos posando con sus desventuras
Esta es Lima y su caos en horas puntas
Esta es la ciudad de las ratas
Y en medio de esta fauna estás tú latente como un corazón
Enarbolando los campos de cemento a punta de belleza.

 

VIII

No corras contra el tráfico, el tiempo de los semáforos no es tu tiempo
Los autos parecen balas y las balas hablan por otras bocas
Es raro caminar por estas calles, todos transitan con su indiferencia,
Es la selva de concreto y mis palabras parecen piedras
No puedo ser poeta entre tanta fauna. Soy otro animal bello y salvaje
Siento que voy a morir en el olvido, por lo menos eso no me alarma
Hay otros que mueren de peores cosas
Y el tiempo les sonríe igual que una muchacha coqueta que quiere conocer la vida
Yo solo quiero conocer más allá de lo que me rodea
Tal vez otro horizonte
Otro sueño
Otra muchacha
Y escribir un verso fresco jamás dicho por otra boca
No vivo de prisa, me tomo el tiempo aún de contemplar
Y saber que la vida existe.

 

XIII

Abre tu pecho y grita: “Esto es Sudamérica”
Y esta avenida se parece a otras cien avenidas
Camino rengueando y otras veces con mi soberbia
Fumo no por el frío sino porque mi vanidad es grande
Mi placer está en leer un buen libro y observar
A las muchachas: aquí se mezclan todas las sangres pienso
Y es una verdad innegable
Prosigo mi marcha porque me alimento de experiencias nuevas
A veces tropiezo cometo errores soy un hombre insensato
Y he dejado de amar para refugiarme solo en los placeres
Amo esta avenida bella y demencial
Amo sus luces de neón irradiando mis ojos
Amo todo lo que nace en cada paso que doy
Amo simplemente porque soy un hombre real.

 

XIV

Yo no sé de la violencia de los que sueñan con tanta ternura, ni de las sombras espantadas por el sol
No sé de la luna ebria en las frentes de las muchachas, ni el olor nauseabundo de soledad
En pieles carmesí
No conozco y me he reído de los sueños burilados en árboles
De los insectos conocedores del mal
y me he burlado de la ternura del aliento que barre el camino y lo puebla
Estoy en el lado opuesto del abismo y de dios
Una frente seductora anida en mí y me emborracho
Amo una casa que no me pertenece
cerca está Saimon Freund y no me dice nada
sueño como un fantasma y avanzo
no detengo el paso porque el corazón me estruja, me revuelco
y grito: Poe me destruye con su horror espléndido
veo pasar un animal completamente extraño a mi conocimiento
devora miedos...
yo devoro detrás de la pared tu amor
he alcanzado el límite de vivir y morir muchas veces
el tiempo es mucho más benigno que la incertidumbre
atrápame y no me dejes caer en la violencia
no soy un sueño ardiendo en tus ojos o en tu pecho maternal
tú que ves más allá, que entras en mí con solo cerrar los ojos
me redimo
te beso
intensamente hasta enrojecer el paisaje de tu ser.