Este 19 de julio fueron anunciados los ganadores del Certamen Internacional de Literatura “Letras del Bicentenario Sor Juana Inés de la Cruz”, que convoca el Gobierno del Estado de México a través del Consejo Editorial de la Administración Pública y la Biblioteca Mexiquense del Bicentenario, y que en su categoría novela concedió el primer lugar al escritor venezolano Eduardo Sánchez Rugeles por la obra titulada Lubliana, calificada por el jurado como “una trama contrapunteada con saltos en el tiempo que aborda la parte oscura del alma”.
Nacido en Caracas en 1977, Sánchez Rugeles es licenciado en letras y en filosofía, con dos grados de magíster en estudios latinoamericanos y en estudios literarios, ambos obtenidos en España. El año pasado apareció su novela Blue Label/Etiqueta Azul, que obtuvo el Premio Iberoamericano de Novela Arturo Uslar Pietri, y este año apareció Transilvania, unplugged, finalista en el mismo certamen.
El premio concedió también el segundo lugar a Lluvia, firmada por “Tuna”, que narra la historia del poeta cubano José María Heredia; y el tercero a La traición de Bertrand, de “Samuel Langhorne”, una novela de suspenso sobre las investigaciones de Luis Pasteur. Los jueces fueron Anamaris Gomís, Mónica Lavín y David Martín del Campo.
En la categoría de cuento, el jurado —compuesto por Delfina Careaga, José de la Colina y Alberto Chimal— determinó como ganadores, en primer lugar, Llegados a este punto, inscrito con el seudónimo “Ardisladogo Tuzzo Banginson”, por su mezcla de imaginación y percepción aguda de la vida cotidiana, ritmo y vigor narrativo; en segundo, Yo maté al Emperador, inscrito con el seudónimo “Magenta Diosdado”, por tratarse de una colección de minicuentos de fantasía, humor y buena prosa; mientras que la tercera posición correspondió a El libro de Lloreda, de “Juana Gavero”, por sus juegos de ficción, la realidad histórica local y su trasfondo de ambientes cultos.
En ensayo literario, el primer sitio fue para De la poesía a la filosofía: ensayo sobre la subjetividad (pretextos presocráticos), con el seudónimo “Pi”; el segundo lugar correspondió a La luz detrás de la puerta: el silencio en los procesos literarios, de “Héctor Manríquez”; en tanto que el tercer premio concernió a Apocalipsis, S. A.: la industria del fin del mundo, de “Hildegarda de Bingen”. Los jueces fueron Armando González Torres, Augusto Isla, Luis Ignacio Sáinz
En dramaturgia los jueces Hugo Gutiérrez Vega, Luisa Huertas y Verónica Musalem concedieron el primer lugar a Bacantes After Party: disertación sobre Eurípides, inscrita con el seudónimo “Hiki”; el segundo a La trinchera de los solipsistas, de “Arenga Trifulca”, y el tercero a Perlas a los cerdos, con el sobrenombre “Félix”.
Finalmente, en poesía, el primer sitio correspondió a La cosa en sí es lo que importa, firmado con el seudónimo “Donde habite el olvido”, por su sentido del humor y el oficio poético; el segundo lugar se dio a En un laúd-la Catedral, de “María Porete”, por su rigor formal, la unidad estructural de su trabajo de su trabajo y el verbal del poemario; y, en tercera posición Non Serviam, con el seudónimo “Palimpsesto”, por la originalidad con la que aborda circunstancias cotidianas con humor e ironía. Los jueces fueron Eduardo Casar, Ernesto Lumbreras y Lucía Rivadeneyra.
La ceremonia de premiación se llevará a cabo en el mes de agosto, momento en que serán revelados los nombres de los ganadores. Las obras serán publicadas por el Gobierno del Estado de México.
Fuente: Gobierno del Estado de México