Bajo el lema “Por amor a Buenos Aires”, 85 escritores iberoamericanos donaron al Ministerio de Cultura de la capital argentina, el pasado viernes 22 de julio, 101 libros con dedicatorias de su puño y letra, por iniciativa del Premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa.
La donación fue recibida por el ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, en la Biblioteca Miguel Cané, , ubicada en Carlos Calvo 4319 en el barrio de Boedo, donde trabajó como bibliotecario Jorge Luis Borges. Las dedicatorias se realizaron en adhesión a la designación, por parte de la Unesco, de Buenos Aires como Capital Mundial del Libro 2011.
“Se trata de una muestra de generosidad y amor a Buenos Aires por parte de estos escritores, que nos conmueve profundamente”, indicó Lombardi.
Durante su estadía en la ciudad, en abril, con motivo de la Feria Internacional del Libro, Vargas Llosa donó la totalidad de su obra autografiada a la Biblioteca Miguel Cané.
Desde entonces, con la curaduría de María Sheila Cremaschi y el asesoramiento de Ana Gavin, por el Grupo Planeta, y Augusto Di Marco, por el Grupo Santillana, reconocidos escritores hispanohablantes se sumaron a la propuesta donando sus libros con dedicatorias de “amor por Buenos Aires y sus habitantes”.
Entre los autores que dedicaron sus libros figuran el cubano Eliseo Alberto; los españoles Manuel Vicent, Fernando Savater, María Dueñas, Luis Leante, Javier Marías, Clara Sánchez, Eduardo Mendoza, Ricardo Menéndez Salmón, Rosa Montero, Antonio Muñoz Molina, José Manuel Caballero Bonald, Elvira Lindo y Arturo Pérez-Reverte.
Entre los escritores latinoamericanos que se sumaron a la campaña figuran el chileno Hernán Rivera Letelier, el peruano Santiago Roncagliolo, los mexicanos Elena Poniatowska y Xavier Velasco, la uruguaya —radicada en España— Carmen Posadas, los colombianos Juan Gabriel Vásquez y Laura Restrepo y el nicaragüense Sergio Ramírez.
Además, durante el acto los hijos de Tomás Eloy Martínez, cuya fundación funciona en el mismo edificio que la Biblioteca Miguel Cané, donaron la obra de su padre, inaugurando así la etapa final de la propuesta que se extenderá hasta abril de 2012, en la cual se recibirán libros dedicados de autores argentinos residentes en la nación sureña.
Fuente: La Nación