Ego te absolvo poeta
Tú, poeta, que inventas mundos
esas míseras realidades
que eres paciente en la añoranza
y te rindes a la musa más inesperada de la creación
qué te conmueve
en qué quimera vives.
Ego te absolvo, poeta.
Anatomía
Esto no es un cuerpo emergido
como las pirámides
aquí no hay tregua para este día sin historia
o para esa ceniza que rueda
no hay pretexto para otro acontecer
que no sea la voladura
de este caparazón artificioso.
Si no detenemos la blancura de esta noche
este hilo de sangre se nos va.
Mudanza
Yo venía de las guerras y los engaños
desprendido de las lluvias
y con el pulso a la sombra de los olmos
he vuelto a los corredores a desandar ocasos
y verificar mudanzas.
Atrás quedaron todos los prodigios.
Todo lo que habité, ambiciones, estados,
lo más inmediato de los cuerpos,
sé que no volverá nunca.
Una vez la duda
Dime si ahí los hombres no tienen balas
ni fronteras
ni muertos discordantes
De este lado no hay nada.
Sólo excusas.
Costumbres
El animal descansa
lento esparce su garra
y come
entonces el sueño vuelve a empezar.
El hombre teje a solas su herida
labio de cal
gira en la hoguera
harto de incendiarse.
Interrogante
Dime
¿podré ser un hombre que se cruce de brazos,
que se quede indefenso
ante el mar profundo, ante el granizo y la tempestad
y decir,
venid elementos líquidos, metales,
ramificaciones de todos los ríos, sembrad
con mis manos crueles
la tierra blanca y carnosa que nunca poseí?
¿podré decir al sol que baje a dorar mis plantas
mientras yo en este lugar marchito mis pies?
Utopía de propiedad privada
Veo crecer la muerte y sus significados.
¿Es blancura esa carencia que de ti viene?
Vivir,
ese dolor
se hace visible en mi costado.
Vivir no es una utopía de propiedad privada
pero sí una conjetura a veces insoportable.