Francisco Solano López, quien ganara popularidad como dibujante del cómic El Eternauta, creado por Héctor Germán Oesterheld, falleció a los 83 años el pasado viernes 12 de agosto en un sanatorio de Buenos Aires, luego de sufrir una hemorragia cerebral, según sus allegados.
Las cenizas del ilustrador, nacido en 1928 en Buenos Aires, serían depositadas en el cementerio de Recoleta. Solano López se inició en 1953, cuando ingresó a la editorial Columba, dos años antes de que se creara la dupla con Oesterheld para la serie Bull Rocket de la revista Misterix.
Más tarde, Solano López se incorporó a la editorial Frontera, de Oesterheld, con quien trabajó en varios cómics, entre ellos El Eternauta, que narraba las aventuras y desventuras de Juan Salvo, viajero del tiempo que trata de salvar a su familia de una tragedia inminente.
Realizada en dos años, de 1957 a 1959, la historia es una crítica contra el individualismo social y un canto a favor de la unión de los hombres para contrarrestar el avance de sistemas antidemocráticos.
“Oesterheld decía que El Eternauta era su versión de Robinson Crusoe. El grupo humano del cómic son unos náufragos que se encuentran rodeados por la muerte, mientras que Crusoe estaba rodeado por el océano Pacífico. Ambos luchaban por sobrevivir echando mano de lo que tenían a su alrededor”, recordó una vez el dibujante argentino.
La muerte del ilustrador se produce al mismo tiempo de la puesta en circulación en México, por el sello RM, de una edición de El Eternauta con prólogo de Juan Sasturain, y publicada con la finalidad de que el lector que no esté familiarizado con la obra se adentre en esa historia de ciencia ficción que “deviene profecía”.
Con la edición a cargo de Ramón Reverte y el diseño de portada de Jorge Aldrete, en la presentación del libro efectuada a principios de agosto en la Embajada de Argentina en México, el investigador argentino-mexicano Néstor García Canclini destacó que El Eternauta fue una historieta que al poco tiempo de publicarse en capítulos en la revista Hora Cero Semanal, se convirtió en un clásico de los cómics internacionales, para luego, durante años, permanecer inédito.
“Ha sido pirateada y publicada de manera precaria, ha habido continuaciones por otros historietistas tras la muerte de Oesterheld; también se ha intentado filmarla por cineastas ilustres como Adolfo Arastirain y Fernando Solanas, hasta que finalmente, luego de varias gestiones, Lucrecia Martel logró llevarla al cine, cinta que al parecer será proyectada este 2011”, comentó García Canclini.
Fuentes: EFE • La Jornada