Sala de ensayo
Zadi Zaourou
Zadi Zaourou.
Fer de lance de Zadi Zaourou: aproximaciones críticas

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Resulta conveniente presentar a los lectores y estudiosos de la literatura universal, un libro de poesía: Fer de lance,1 de Zadi Zaourou Bottey (Soubré, Costa de Marfil, 1938), poeta, dramaturgo y profesor-investigador de la Universidad de Cocody-Abidjan.

La obra poética Fer de lance, que nos proponemos reseñar desde la perspectiva de un acercamiento crítico, es una demostración más del nacimiento de la poesía sin límite, desafío a la modernidad de la escritura y del lenguaje poético. Pues, un experimento, en el vasto panorama de la producción de obras poéticas.

Desde el dominio de la poética2 el título Fer de lance designa el hecho de que, con la lanza, se pretende alcanzar un blanco gracias al “Fer” (hierro). Pues, metafórico, retórico y aun simbólico, el título en tanto que paratexto deja leer la obra entera como una especie de in memoriam y de invocación del mito del Didiga,3 esto es, el arte de crear, de luchar y de estar en el universo terrestre. De ahí que el poeta sugiere el pasado y la lucha por el hombre negro. Así es como Fer de lance, como habla, es pues, un dicho de la tribu didiga.

Más que eso, es una trilogía poética estructurada de la manera siguiente: libre 1, libre 2 y libre 3 (libro 1, libro 2, libro 3). El poeta da al lector la expresión de un pensamiento hondo que brota directamente de la leyenda y del cuento popular africano, en particular, de la tribu de los cazadores del grupo étnico bété, de la historia del continente africano y de su patria natal, Costa de Marfil. Todo eso hace del libro una presentación y una valoración de la literatura oral africana, y una pintura de la sociedad mediante forma estilísticas de la oralidad y del escrito, y de la prosa y versículos.

La incursión en el contenido de la obra resulta necesaria por la asociación de formas o géneros propios a la literatura oral africana, a saber: el didiga, el cuento, la epopeya, el baile y el canto que marcan cierta ruptura del texto poético de Fer de lance con respecto al convencionalismo escritural.

 

El didiga

De origen bété, como relato, se caracteriza por lo insólito, lo maravilloso y lo ilógico, pues es el arte de lo irracional que aparece como denominador común y fundamento de su sentido. El sujeto poético didiga es aquel personaje africano socialmente aniquilado por la colonización y que ha de luchar para superarse. Entonces, el sintagma “didiga” suscita toma de conciencia mediante una sacralización de la existencia y del ser humano. Didiga como héroe, más allá de su grandeza y envergadura, simbolizaría el esfuerzo del africano para rehabilitar su cultura y su ser, ambos a través de la evocación del espíritu de sus antepasados por medio de cánticos:

Tiens ferme ce bissa4 Dowré / Tiens-le ferme et dis et redis après moi:
[Toma firmemente este bisa Dowré / Tómalo firmemente y dice y vuelve a decir después de mí].
Didiga
Yahôlo Didiga
   Didiga
   Yakôlo Didiga
   Didiga
   Didiga Z’ra (p. 19).

Y los versos:

Et lui le maître gardien de nos orgues secrètes / Lui seul et moi Dowré / Moi Dinard Nawayou, l’ œil du jour et patience aux fesses de pierre [...] Didiga! / Le secret de mon nom? / Je suis le bout de chemin qu’on déserte et qu’on empreunte à nouveau [...] N’ est ce pas assez que je vous nourrisse au suc de mon art / mon chant (pp. 19, 29).

[Y él el maestro guardián de nuestros órganos secretos / Él sólo y yo Dowré / Yo Dinard Nawayou, el ojo del día y paciencia con nalgas de piedra [...]; ¡Didiga! / ¿el secreto de mi nombre? Soy el caminito que se abandona y se vuelve a tomar [...] No es demasiado alimentarlos con la savia de mi arte / mi canto].

 

El cuento

En la obra, la dimensión cuentística se evidencia a través de la aparición del sujeto del cuento “Dowré” asimilado al poeta Zadi Zaurou y la puesta en escena de elementos fundamentales de la poética del cuento tradicional africano tales como la noche, la luna, las estrellas, el pueblo entre otros.

Nous voici Dowré / à la racine de la nuit / et la foule est compacte / la foule (son cœur son corps et son âme en rut) // La nuit est longue / Notre nuit des brouilleurs de vue / Nuits / Les nuits de l’Afrique défunte: celui-là mourra de trop / vouloir peser sur la terre d’Eburnie // [...] Dowré / Dessus ma tête / la lune en galette frivole [...] Didiga! [...] Mais nous restons au gouvernail des navires d’abondances / Aux ports des greniers / Aux goulots des puits d’eau / des puits d’or / des puits d’or noir (pp. 19, 30, 57, 24).5

[Dowré aquí estamos / a la raíz de la noche / y la muchedumbre está compacta / La muchedumbre (su corazón, cuerpo y alma están en celo // La noche es larga / Nuestra noche de los ruidosos de vista / Noches / La noches del África difunta: ésa que morirá demasiado / querer pesar sobre la tierra de Eburnea // [...] Dowré / Por encima de mi cabeza / la luna de galleta frívola [...] ¡Didiga! [...] Pero nos quedamos en el timón de los navíos de abundancias / En las puertas de los graneros de los golletes de los pozos de agua / de oro / de oro negro].

 

“Fer de lance”, de Zadi ZaourouLa epopeya

El aspecto épico se justifica a la luz de la evocación de personajes históricos africanos. Más que simple presentación, la alusión a estos personajes constituye una especie de rehabilitación tanto del hombre africano como de su cultura ante los prejuicios y las arrogancias de la metrópoli durante la conquista y la colonización; una dimensión épica que arroja otra instructiva.

En cuanto a la estética épica y la dimensión poética éstas se manifiestan por entre lo maravilloso y lo fantástico:

Il mourut de même Chaka / De siècle en siècle la mort étrange / sur mes princes valeureux: Babemba / Behanzin / Samory / Amilcar Cabral... / le dernier de mes preux / Patrice Aymeri Lumumba [...] Morts / Me reviennent des tripes du sol les fanfares guerrières / Morts / Les pleureuses peintes à la boue rituelle / Morts / Et voici le bourdement de la ruche aux artistes / Leurs voix solennelles surgies de la nuit comme un tison sacré / L’art / L’art et le cor / L’art et les os d’attoungblan / L’attoungblan-tam-tam-jumeau [...] Il guerroya sept ans; sept longues, et longues, quatre-vingt-quatre lunes pendant lesquelles le peuple mandingue accumule faits et gestes et se couvrit de gloire / Longtemps encore le monde se souviendra des sofas car immortels furent leurs exploits et sublime leur exemple. [...] Didiga-signe-polyforme-ma-vaillance-légendaire. / Dowré / Porte au loin les noms multiples du roi de Sikasso / Babemba / La paume de sa main comme un phare éclairant les sentiers des sofas intrépides / Sa paume dans la paume du peuple son unique dessein / et son doigt / Dowré / A la dague haute / Aux criquets du ciel / A cette mort étrange allogène: “Prenez garde à ma bave matinale / car je suis la terre / et nul ne saurait m’enjamber / je suis l’œuf / l’œuf de fer / l’œuf de verre / l’œuf de feu (pp. 49, 46, 54).

[Murió también Chaka / Por los siglos de los siglos la muerte extraña [...] sobre mis príncipes valientes: Babemba / Behanzin / Samory / Amilcar Cabral... // Patrice Aymeri Lumumba [...] Muertos / vuelvan de las tripas del suelo las charangas guerreras / Muertos / Las lloronas pintadas de barro ritual / Muertos / Y aquí el zumbido de la colmena de los artistas / sus voces solemnes brotan de la noche como un tizón sagrado / El arte / el arte y la cuerna [...] El arte y los huesos de atungblan-tan-tán-gemelo [...] Guerreó siete años; siete largos, y largos, ochenta y cuatro lunas durante las cuales el pueblo mandinga acumula sucesos y gestos y se llenó de gloria / El mundo se acordará mucho tiempo más de los sofás por inmortales fueron sus hazañas y sublime su modelo. [...] Didiga-signo-poliforme-mi-valentía-legendaria / Dowré / Lleva lejos los múltiples nombres del rey de Sikasso / Babemba / La palma de su mano como un faro que alumbra las sendas de los sofás intrépidos / Su palma en la del pueblo su único destino / y su dedo / Dowré // A las langostas del cielo / De esta muerte extraña [...] Cuídense de mi baba matinal / porque soy la tierra / y nadie sabría darme zancadas / soy el huevo / el huevo de hierro / el huevo de lombriz / el huevo de fuego].

 

El canto

Fer de lance [Punta de lanza], como poema, es un vasto canto. El canto no depende solamente del carácter musical de los versos, producido por rimas y ritmos y otros procedimientos retóricos, sino de la introducción de elementos simbólicos en el corpus de base: “bissa” y “attoungblan”.6 El “bissa” por su parte, es una cola de búfalo o de antílope, se lo utiliza durante los ritos ceremoniales para cantar haciendo gestos rítmicos a compas de la canción que se canta al son del “attoungblan”. Como símbolos, denotan estos instrumentos tradicionales y sagrados, el canto, la melodía y el arte de cantar elegías. En el libro leemos de la voz de Dowré, y, a continuación, una nota de canción en el mismo:

Nous voici à la racine de la nuit Dowré [...] Évide l’écheveau de mon chant / Rythme / Rythme ferme, mon appel d’arc musical / et que l’entende mon peuple assemblé / et qu’elle vibre / et qu’elle s’ébranle / et qu’elle ruisselle la foule / au rythme débridé de mon arc d’éternelle veillée [...] Le cercle autour du feu de prudence / Une bouche une main (la diabolique virtuosité du vieil Ossiri / Et la mélodie / La melodie / La mélodie de son arc aux cent mélopées [...] Savourez donc mon hymne aux morts pour ma survie ô vous, héros invincibles qui veillez les tombes / nul après vous n’a su faire germer vos vertus [...] L’art et les os d’attougblan / L’attougblan-tam-tam-jumeau [...]

Héla!
Kidikidi
            Ta
            Tata
Kidikidi
            Ta
            Tata
Kidikidi
            Vents
            Ventres creux
Kidikidi
            Sang
            San Pédro
Kidikidi
            Riz
            Plus de riz
Kidikidi
            Vis
            Riviera
Kidikidi
            Toi
            Toi le roi
Kidikidi
            Prends
            Garde a toi
Kidikidi
            Ré
            Révolu
Kidikidi
            Ré
            Révolution
Kidikidi
Kidikidi
[...] le chant de vérité [...] L’immense pluie qu’il me faut libérer pour la survie de ce peuple sevré
Yééké
Yééké yékélééé (pp. 23, 26, 54, 30-31, 166).

[Dowré estamos aquí a la raíz de la noche [...] Ritmo /Ritmo firme, mi llamada de arco musical / y que la oiga mi pueblo reunido / y que vibre Y que se estremezca / y que resplandezca a la muchedumbre / al ritmo desenfrenado de mi arco una velada eterna [...] El círculo alrededor de la fogata [...] Una boca una mano (la diabólica virtuosidad del anciano Ossiri / y la melodía / La melodía / La melodía de su arco de cien melopeas [...] Disfruten pues mi himno a los muertos por mi supervivencia oh ustedes, héroes invencibles que velan las tumbas / nadie después de ustedes pudo hacer germinar sus virtudes [...] El arte y los huesos de atungblan, El atungblan-tan-tán-gemelo.

[...]
¡Ay!
Kidikidi
            Ta
            Tata
Kidikidi
            Ta
            Tata
Kidikidi
            Vientos
            Vientres huecos
Kidikidi
            Sangre
            San Pedro
Kidikidi
            Arroz
            Más arroz
Kidikidi
            Vicios
            Ribera
Kidikidi
            Tú
            Tú el rey
Kidikidi
            Ten
            Ten cuidado
Kidikidi
            Re
            Revolu
Kidikidi
            Re
            Revolución
Kidikidi
Kidikidi
[...] El canto de la verdad [...] La inmensa lluvia que me hace falta liberar para la supervivencia de este pueblo destetado
Yééké
Yééké yékélééé].

Al lado de esta dimensión acústica, está la otra dimensión: la retórica:

Dieu [...] Louons-le Dowré // Louons-le, Dowré / Et que mon peuple savoure cet HYMNE AU NEZ! / Didiga! (p. 89).

[¡Dios [...] Loémoslo Dowré // Loémoslo, Dowré / Y que mi pueblo disfrute este HIMNO!]

 

El baile

Los elementos internos tales como “bissa” y “attoungblan”, además de proyectar el canto, evocan también la expresión corporal y gestual del canto, lo que hace que el canto y el baile se complementen para dar una música, de donde la dimensión artística o musical del texto:

[Enfant qui danse dans l’ombre écoutez mon chant funèbre [...] Suivez mes pas de danse que révèle en ce jour d’infortune / ma lune rouge du sang preux que vous célébriez jadis / Dansez ma danse à moi / Le maître du temps / Le soleil d’avenir [...] On te croit cigale Dowré mais ta voix séduirait même le fier Dopé / Qui donc mieux que toi peut se vanter de redonner vigueur aux invalides / Par la chanson / La fine et douce chanson fluée de ta George ample [...] Danse à mon appel / Danse au rythme de ma voix (pp. 42, 30).

[Niño que baila a la sombra escuche mi canto fúnebre [...] Siga mis pasos que evoca en este día de infortuna / mi luna roja de sangre valiente que antaño celebre / Baile mi baile / El maestro del tiempo / El sol del porvenir [...] Te imaginamos cigala Dowré pero tu voz seduciría aun el orgulloso Dopé / Pues quien mejor que tú pueda alagarse de dar nuevamente vida a los inválidos / A través de la canción / La fina y suave canción brotada de tu garganta [...] Baile, a mi llamada. Baile al ritmo de mi voz].

En conclusión, más de una razón justifica nuestra crítica, entonces, para dejar esta trilogía artística como uno de los libros más relevantes de poesía publicados.

Fer de lance [Punta de lanza] ya ocupa un sitio importante en varios sectores de la cultura nacional, aun mundial por su carácter innovador, experimental, y por su contribución al desarrollo del arte popular y precisamente del género poético tradicional basado en la oralidad.

 

Notas

  1. Zadi Zaourou, Bottey. Fer de lance, Abidjan, Nouvelles Éditions (NEI) / NETER, 2002, 173 pp. Trabajamos sobre la versión francesa de esta misma edición y consignamos las páginas en el cuerpo del trabajo, acompañadas de traducción al español. Literalmente, traducimos “Fer de lance” por “Hierro de lanza” y estrictamente, por “Punta de lanza”.
  2. “Poética”: entendida como destino de la poesía y estudios de los elementos internos de una obra.
  3. Didiga: arte del relato de los cazadores bété (grupo étnico de Costa de Marfil). El término es, pues, de la lengua bété del mismo grupo. El propio Zadi Zaourou dio este nombre en 1981 a su compañía de teatro. Etimológicamente, de “didi”: podredumbre, basura, y “ga”: caña de azúcar, lo referido a partir de lo evocado, sería: “el oro que brota” de la podredumbre.
  4. “Bissa”: término en lengua bété, es la cola de animal generalmente sagrada que lleva dondequiera el rey. Sirve de instrumento para el artista (cantante tradicional e iniciado al rito del arte de cantar), éste la esgrime cantando.
  5. Tradicionalmente, el cuento popular africano está marcado por la noche, ésta como fenómeno temporal, esto es, África, sólo se cuentan cuentos de noche. La noche simboliza el puente entre los vivos y el espíritu protector de los antepasados. Pues, una especie de convivencia con los muertos, de invocación e imploración de los mismos en un momento discreto y tranquilo.
  6. “Attoungblan”: son dos tambores sagrados que siempre están juntos (gemelos) y que existe entre muchos pueblos africanos. Es conocido como el tambor hablador por el hecho de que se los toca a la vez —por un iniciado— para anunciar sucesos ocurridos, de manera que el sonido llega hasta el pueblo más lejano y es interpretado por receptores iniciados que decodifican enseguida el mensaje a los pobladores, que, sin esperar, acuden al llamado del pueblo vecino o hermano para presenciar tales sucesos y brindar su apoyo. Muchas veces se los toca para anunciar un suceso trágico (la muerte) o funerales. Estos dos tambores nunca están expuestos a la vista de la opinión pública; se los saca sólo para anunciar sucesos de esta magnitud. Además, el “attoungblan” interviene como instrumento principal durante las ceremonias funerarias.