El Premio Nobel de Literatura 2003, el surafricano John Maxwell Coetzee, completó una gira por el sur de Latinoamérica, presentándose a mediados de septiembre en el seminario “La ciudad y las palabras”, organizado por el Doctorado de Arquitectura de la Universidad Católica de Chile, y en el cierre del Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires.
“Señoras y señores, quiero dar las gracias a la Universidad Católica por la invitación. Nunca antes había estado en Chile, este hermoso país”, dijo el autor de Desgracia el miércoles 14 de septiembre en el Auditorio de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Católica, luego de una breve introducción del director del doctorado, Fernando Pérez, y ante buena parte de la escena literaria local.
Coetzee leyó ante el público dos piezas cortas. “No son exactamente relatos, no tienen estructura dramática, pero tampoco son ensayos ni son autobiográficos”, dijo. Tras la lectura, firmó ejemplares durante al menos cuarenta minutos.
El escritor completó su estadía en la capital chilena almorzando con editores de la sede local de Random House Mondadori, quienes le obsequiaron un ejemplar de las Obras completas de Nicanor Parra. También hizo un recorrido por Santiago y se reunió con algunos autores.
El seminario ha contado con la presencia de otras figuras de la literatura mundial, como Jonathan Franzen, Ricardo Piglia, Richard Ford y Julian Barnes, entre otros. En diciembre será el turno del Nobel turco, Orhan Pamuk.
El domingo 18, el autor de Hombre lento participó en la clausura del Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires, Filba. Fue presentado por Matilde Sánchez, quien describió en la obra del surafricano “una emoción muy contenida y concentrada , que sin embargo llega a puntos de desnudez que pocos autores consiguen”.
Sánchez destacó la modernidad de la obra de Coetzee: “Algunas de sus novelas hibridan distintos géneros. En Diario de un mal año rompe la unidad de la página, la convierte en pantalla con dos y hasta tres hipertextos, que pueden leerse de manera alterna o bien lineal. La segunda razón es que a menudo ha dado una vuelta inesperada (...) asumiendo la voz de narradoras y personajes femeninos”, explicó la periodista de Clarín, quien además se refirió a la imagen que el autor construyó de sí mismo en Verano, la última entrega de su autobiografía: “En los tiempos actuales de obsesiva primera persona, es difícil encontrar memorias más autocríticas”.
Coetzee, después de un aplauso interminable, leyó en inglés un texto titulado “La vieja y los gatos”, sin traducción simultánea ni versión en castellano del texto.
Hacia el cierre del evento, Pablo Braun, director del festival, anunció que en 2012 la Fundación Filba aspira a lanzar el Festival Nacional de Literatura, que rotaría por distintas ciudades de Argentina.
Fuentes: La Tercera • La Voz