El escritor argentino Luis Lozano se convirtió este 3 de octubre en el ganador del 14º Premio Clarín de Novela. Lloverá sobre nosotros, novela “más bien tallada”, fue la elegida —entre 516 originales enviados por autores de Argentina, el resto de América y Europa— de un jurado compuesto por Rosa Montero, Juan Cruz Ruiz y Edgardo Cozarinsky. Será publicada por el sello Clarín-Alfaguara y su autor se llevará 150.000 pesos.
“Esta novela es muy especial, distinta”, sentenció Rosa Montero, miembro del jurado, cuando le tocó hablar de la obra sobre el escenario en el que se anunció el veredicto, el recién inaugurado Faena Arts Center de Puerto Madero, en la capital argentina. “Tiene algo inquietante, como si detrás estuviera el zumbido de las abejas; es enigmática, complicada de entender, y no puedes soltarla”, detalló antes de confesar que la había leído dos veces, con verdadero interés. “Hay un juego de poder y el que gana es el escritor”.
Luis Lozano, entre eufórico y con “esa especie de mareo que no entiendo bien qué pasa”, se acercó a recibir el premio. “Muchos escritores hemos tenido esa sensación de que estamos escribiendo para nadie, y este reconocimiento es lo mejor que me podía pasar”, declaró al agradecer al jurado.
De 50 años, Lozano fue editor del suplemento cultural del diario La Mañana de San Carlos de Bolívar, su ciudad natal, y actualmente colabora con varios medios. En 2002 ya había sido finalista de este galardón.
La ceremonia fue inaugurada por el editor general de Clarín, Ricardo Kirschbaum, que celebró el riesgo creativo, la riqueza del disenso, la polémica y la pluralidad como ejes centrales para “una literatura que incomoda”.
“A diferencia del periodismo, la literatura genera mundos paralelos que son el gran disparador del diálogo social”, dijo Kirschbaum. A continuación, enumeró las ideas precursoras de autores como Roberto Arlt, Julio Cortázar y Osvaldo Lamborghini en su manera de abordar el peronismo, así como de Beatriz Guido y Ricardo Piglia. “El mayor desafío de la ficción es ir en contra del pensamiento único”, sentenció antes de felicitar a todos los participantes por el riesgo de abordar “narrativas experimentales”.
La planta baja del ambicioso megaproyecto cultural de 1.300 m2 tuvo de invitados a un nutrido grupo de personalidades de la cultura como Marcos Aguinis y Eduardo Sacheri; Jorge Telerman, el ministro de Cultura porteño Hernán Lombardi y Magdalena Faillace, entre los políticos y funcionarios; Rep y Liniers entre los artistas; Magdalena Ruiz Guiñazú, Jorge Fernández Díaz, Alfredo Leuco, Miguel Wiñazki, Andrew Graham-Yoll, Cristina Mucci, Osvaldo Quiroga y Canela, entre los periodistas y críticos.
Antes de conocer el ganador, todos aplaudieron con entusiasmo el Premio Ñ a la Trayectoria Cultural que recibió Daniel Divinsky, titular histórico de Ediciones de la Flor, por su aporte al mundo cultural argentino. El premio —que en oportunidades anteriores recibieron Roberto Fontanarrosa y Ricardo Piglia— fue entregado por Jorge Aulicino, editor general de la Revista Ñ.
Juan Cruz Ruiz entregó la segunda mención para La quema, novela del autor oriundo de Bariloche Andrés Martín; mientras que la primera mención, entregada por Edgardo Cozarinsky, fue para La fortaleza, de Ciro Javier Morello.
Fuente: Clarín