Escritos originales y documentos de los últimos treinta años conforman los archivos que adquirió el equipo saliente de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura de España al escritor Juan Goytisolo, a finales de 2011.
El Ministerio de Hacienda dio el visto bueno a la operación el jueves 29 de diciembre. Toda la documentación de Goytisolo será reunida en el Archivo General de la Administración (AGA), en Alcalá de Henares.
“La carga me apremiaba y debía deshacerme de ella”, reconoce el autor de Campos de Níjar (1954) dando razones a la conservación de un archivo que arranca en los años ochenta, con los manuscritos de la parte más productiva de su trayectoria.
Parte de los anteriores documentos los vendió el autor a la Biblioteca de la Universidad de Boston (EUA) y parte los cedió al Instituto de Estudios Almerienses, dependiente de la Diputación: los originales de Makbara (1980), Crónicas sarracenas (1982), Paisajes después de la batalla (1982), Coto vedado (1985) y cartas. Esa entrega de 1986 se cerró con una condición por parte del autor: “Sólo es válida mientras dure la democracia”. O mientras los amigos de lo ajeno lo permitan: Goytisolo cuenta decepcionado la “desagradable sorpresa” de la desaparición de varios de estos originales, en los últimos años.
En este caso, el control de los archivos estatales tendrán bajo su custodia el material empleado para la elaboración de sus ensayos, la totalidad de las crónicas que publicó El País sobre la guerra en Sarajevo, documentos, fotografías personales del asedio a Chechenia y otras tantas de Argelia.
“Es un archivo fotográfico extenso al que se añaden las fotos familiares”, explica Goytisolo. También se incluye una correspondencia variada con Orhan Pamuk, Susan Sontag y la mantenida durante muchos años con el profesor y crítico, especialista en el Siglo de Oro, Francisco Márquez Villanueva.
Fuente: Público