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Escritores de Andalucía se reunieron en Antequera
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Encuentro de Escritores y Escritoras de Andalucía
Los escritores que se congregaron en el Antequera Golf firmaron un manifiesto a favor de la “dignidad pública” de la cultura.
 

En el acto de clausura se rindió un homenaje al escritor Antonio Gala, en el que el también escritor Antonio Hernández pronunció un laudatio.

El escritor José Manuel Caballero Bonald, Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, Premio Nacional de las Letras y Premio Nacional de Poesía, dijo el pasado jueves 26 de enero que el también escritor Antonio Gala (Brazatortas, Ciudad Real, 1930) se merece todos los homenajes, como el que el viernes 27 le rendirían 79 escritores andaluces.

“Antonio Gala es compadre, viejo amigo, lo he querido y he convivido con él, por lo que hay muchos motivos para dedicarle un homenaje en el que no estaré, aunque sí espiritualmente”, señaló Caballero Bonald, que pronunció la conferencia inaugural del Encuentro de Escritores y Escritoras de Andalucía, realizado en Antequera (Málaga) y en el que se congregaron 79 autores que analizaron, entre otras materias, la novela y la poesía en Andalucía, la edición en la era digital o la universalidad de la lengua española.

“La literatura en Andalucía está viva, no sé si estos encuentros servirán, pero sin duda movilizan el interés y suponen un hecho cultural de difusión y que además encuentra un eco adecuado”, afirmó Caballero Bonald.

La actividad, que se celebró en el Hotel Antequera Golf, fue promovida por la Fundación Aljabibe y la Federación Andaluza de Ateneos, con la colaboración del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes de España y el Centro Andaluz de las Letras (CAL), de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.

Antonio Gala
Hernández: Gala le ha puesto humor a España.

El acto principal de la clausura fue un homenaje a Antonio Gala, con un laudatio a cargo de Antonio Hernández, y las intervenciones de Emilio Lledó y Pablo García Baena. Hernández se remontó a los tiempos en los que “Antonio Gala pasó de comer bocadillos de calamares a caviar” y agregó que aunque Gala “se ha encargado de ponerle humor al país”, nunca “se ha ganado un enemigo”.

“Creo que a los moribundos se nos suelen hacer bastantes homenajes”, dijo Antonio Gala en un video con el que se suplió su ausencia, motivada a problemas de salud. En el acto se le rindió tributo para ensalzarlo como maestro del humor espontáneo. Gala derrochó agradecimientos, uno tras otro: “Siempre hemos oído decir que no hay peor enemigo que el de tu oficio, y sin embargo no hay mejor amigo que el de tu oficio, porque sabe lo que cuesta, lo que tiene que darse, lo que tiene que omitirse a veces y te conoce bien, y por eso agradezco de todo corazón este homenaje que probablemente sea el último de mi vida”, dijo dándole las gracias a casi el centenar de autores andaluces que participó en las jornadas en su homenaje.

Sobre este tributo, el autor de La pasión turca dijo que le emocionaba profundamente, antes de enlazar otras palabras más estremecedoras: “Y me emociona más no poder estar porque no estoy en situación de salvar con gracia este homenaje, pero les mando todo mi corazón”.

Entre los participantes estuvieron Pablo Aranda, Rafael Ballesteros, Felipe Benítez Reyes, Guillermo Busutil, Juana Castro, Juan Cobos Wilkins, Rafael de Cózar, Eva Díaz Pérez, Rafael Escuredo, Luis García Montero, Álvaro García, Antonio Gómez Yebra, Rafael Guillén, Aurora Luque, Elena Medel, Joaquín Pérez Azaustre, Cecilia Quílez, Álvaro Salvador o Javier Vela.

El consejero andaluz de Cultura, Paulino Plata, explicó que el encuentro ha despertado el interés de muchos escritores andaluces, quienes debatieron en torno a todos los asuntos “ahora en el candelero”, como “derechos de autor, nuevos soportes de lectura, edición digital, internacionalización de la literatura, corrientes literarias y cómo evolucionan”.

Plata recordó que Andalucía tiene una institución única en España, el Centro Andaluz de las Letras, y resaltó el crecimiento del 4% en el hábito lector, que sitúa a la comunidad casi en la media nacional española. Para el consejero, la creación literaria también constituye un sector de actividad económica que genera y mantiene empleo en industrias como editoriales, distribuidoras, librerías y bibliotecas.

En Andalucía, según los datos aportados por Plata, existen unas 85 editoras que generan en torno a 1.275 empleos directos e indirectos.

En la lectura de las conclusiones, los escritores pidieron el reconocimiento del relato como un género autónomo sin dependencia de la novela, al tiempo que solicitaron el fomento de la lectura de relatos contemporáneos en el ámbito escolar y la creación de una revista de relatos y cuentos de calidad bajo el modelo de algunas publicaciones americanas.

Sobre la literatura dramática, la mesa de trabajo concluyó que es necesaria una profesionalización: “No se dan las condiciones para que los escritores teatrales puedan ganarse la vida con su trabajo”. Los autores solicitaron que se puedan propagar las obras teatrales mediante la representación por el alumnado en centros escolares, así como con la realización de una base de datos digitalizada tanto de textos como de representaciones, y reivindicaron que se pongan en marcha representaciones de “microteatro” en la televisión pública andaluza completando programas de actualidad.

Destacó asimismo el debate sobre nuevas tecnologías y nuevas fórmulas de difusión de literatura, así como los derechos de autor, pidiendo al respecto una concienciación por parte de la sociedad. “Es necesario un apoyo administrativo para autores y editores, que a su vez deben trabajar conjuntamente para digitalizar y crear nuevos formatos que supongan un nuevo modelo de negocio”, se explicó durante la lectura de las conclusiones a cargo de diferentes autores.

Se resaltó el ahorro de coste que suponen para las empresas editoras los formatos digitales y las mayores posibilidades a la hora de articular la voz de los lectores. Los escritores pidieron la puesta en marcha de una tarifa plana para fomentar cualquier ámbito de la creación, a través de la cual se beneficien los autores de las diferentes disciplinas.

Sobre el género, los escritores han pedido una mayor relevancia de las autoras, ya que en el primer ciclo de la ESO el porcentaje de escritoras que se estudia es apenas un 8% y ninguna en cuarto de ESO, por lo que se pide tratar a los escritores individualmente más que las obras en bloque.

Respecto a la poesía, las conclusiones han determinado que este género no está tan afectado por las nuevas tecnologías, aunque se ha pedido que se lleve a cabo un censo de poetas andaluces.

En el marco del encuentro, 54 escritores firmaron un manifiesto a favor de la “dignidad pública” de la cultura. Así, en dicho manifiesto, “firmado por gente que forma parte de la clase trabajadora de la cultura y a quienes afecta la crisis económica que aflige a todos aquellos que viven del salario”, precisan, los creadores muestran su rechazo a un sistema económico “basado en la avaricia del capitalismo salvaje”.

El sistema ha consagrado la “desigualdad” como norma a escala mundial y la “precariedad y la recesión” creciente en la Unión Europea y en España, dice el manifiesto. Pero la crisis, puntualizan, “no afecta tan sólo a los bolsillos sino a los sueños”, por lo que reivindican “la dimensión utópica” de la cultura como una bandera que “nos haga defender y perfeccionar la sociedad del bienestar frente a todos aquellos poderes que quieran abolirla”.

Además, los firmantes de dicho manifiesto indican que la crisis y la “sagrada” contención del déficit “supone una formidable coartada” para acabar con el pensamiento crítico con respecto al pensamiento único, un extremo que en épocas anteriores se articulaba a través de “un mecenazgo caprichoso por parte de una administración que debió utilizar mejor sus presupuestos pero que ahora conduce a la privatización del hecho cultural y a reservar su supervivencia a la comercialización baladí y al puro espectáculo, atendiendo antes al populismo que a la calidad”.

En este sentido, estos escritores defienden la cultura como parte “esencial” del estado del bienestar, un modelo de civilización “a cuyo desmantelamiento estamos asistiendo sin que nadie parezca prestar atención a las alternativas que desde la ciudadanía empiezan a formularse frente a esta situación dramática”, al tiempo que recuerdan que, tal como aparece recogido en el Estatuto de Autonomía de Andalucía y en la Constitución española de 1978, la cultura y la educación “son derechos inalienables de la ciudadanía y no podemos consentir que se desmantelen”.

Sin embargo, añaden, “eso es lo que está ocurriendo en la actualidad con las instituciones que debieran velar para su protección y desarrollo”. Al respecto, resaltan que la educación y la cultura “constituyen un servicio público” para la sociedad que todo el mundo quiere, “la del estado del bienestar frente al estado del malestar que nos oprime”. “Albert Camus relacionaba la degradación de los derechos laborales con la degradación humana y la emergencia de un ocio zafio, y no solo debemos evitar doblegarnos ante esa zafiedad del ocio sino que debemos exigir que se atienda prioritariamente a la formación de la persona”, apostillan.

Igualmente, apuntan los responsables de este manifiesto, la cultura “no es un valor residual” sino un testigo de la historia que “debe rebelarse frente a quienes pretenden preservar los intereses de las élites dominantes”. En tal sentido, dicen “tener el deber irrenunciable de exigir que forme parte de las prioridades del Estado para que el Estado, es decir lo público, siga formando parte de las prioridades de la ciudadanía; esto es, para que no se repartan sus ropas los oscuros mercados e intereses sórdidos que lo están crucificando”.

Por último, denuncian que la cultura está viviendo “formidables” recortes, no sólo en la economía, en los nuevos puestos de trabajo que ha creado durante los últimos 30 años, o en las llamadas industrias culturales, “sino en la capacidad real de que los creadores puedan comprometerse con la belleza sin sentir la angustia ubérrima de quienes a su lado luchan por la simple subsistencia. La ética y la estética conforman la cara y la cruz de una misma moneda”, concluyen.

Los creadores firmantes de este manifiesto son Manuel Sánchez, Diego Rodríguez, José Manuel Caballero Bonald, Luis García Montero, Antonio Jiménez Millán, Juan José Téllez, Antonio Gómez Yebra, Álvaro García, Nicolás Ramos, Inés María Guzmán, Antonio Manuel Rodríguez Ramos, Luciano González Ossorio, Juan Emilio Ríos Vera, Carmen Sánchez Melgar, Juan Ceyles, Rafael Escuredo, Antonio Rodríguez Almodóvar, Julio Neira, Teresa Arce, Pedro Enríquez, Rafael Ballesteros, Álvaro Salvador, Balbina Prior, Ángeles Mora, Pepa Merlo, Concha Caballero, Salvador Compán, Juan Luis Tapia, Trinidad Cano, Jesús García Calderón, Raquel Rico Linage, Alfonso Fernández Malo, Juan M. Molina Damiani, Miguel Ángel Olivares, Francisco Ruiz Noguera, Amalia Bulnes, Braulio Ortiz, Elena Medel, Alejandro Luque, Pablo Aranda, Antonio Hernández, Eva Díaz Pérez, Luis Manuel Ruiz, Francisco Morales Lomas, José Sarria, Rocío Macarena, Rafael de Cózar, Guillermo Busutil, Virginia Aguilar, Carmen Camacho, Erika Martínez, Alejandra López, José María Vaz de Soto.

Fuentes: EFEEuropa Press