El escritor boliviano Claudio Ferrufino Coqueugniot, ganador del Premio Nacional de Novela Alfaguara 2011 por Diario secreto, rechazó este 28 de febrero las acusaciones de racismo que le hizo el gobierno del presidente Evo Morales, al que acusa de “traición a la patria” porque, en su criterio, es pasivo en la lucha antidrogas.
Ferrufino, quien reside en Estados Unidos, fue calificado de racista por el viceministro de Descolonización, Félix Cárdenas. De la misma manera, desde sectores oficiales se solicitó a la filial boliviana de esa editorial española que le sea retirado el premio.
Según el escritor, el viceministro habría lanzado sus calificaciones contra la novela premiada “sin obviamente haberla leído”, ya que su obra “no trata de temas político-sociales”.
“Luego (Cárdenas) entremezcló la novela con párrafos de un texto mío de opinión, cuestionador y opositor del gobierno, como siempre lo he sido, para seguir con la perorata de conspirador, ligándome con personajes a quienes persigue el régimen con o sin razón”, añadió Ferrufino, y se quejó que lo acusan incluso “de xenófobo”.
En ese texto de opinión, el escritor afirmó que “hace mucho que Morales ha perdido su derecho a ser presidente”, por la forma en que encaró conflictos como el de los indígenas amazónicos, a los que reprimió con violencia porque rechazan la construcción de una carretera por el parque natural Tipnis.
Cárdenas dijo que “el libro de Ferrufino es un escrito racista y funcional a la oposición, que hace recordar por su proyección ideológica a la ‘media luna’ ”, como se llama a las regiones orientales y sureñas en las que predomina la oposición boliviana.
Sobre si mantiene tras la polémica lo escrito en la columna, el escritor respondió que “a nombre de la democracia, este gobierno nos está llevando por una pendiente que no podremos volver a subir”.
“La pasividad en la lucha contra el narcotráfico y el esfuerzo desde el gobierno por dotar a cocaleros de mayor poder y riqueza, ampliar los cultivos de coca que todos saben va al narco, es alta traición a la patria. Expoliar un país en beneficio de unos pocos, personas y sectores no tiene nombre”, señaló.
Ferrufino se refiere a que Morales, seis años después de llegar a la Presidencia, sigue dirigiendo sindicatos de productores de coca, materia prima para producir cocaína. “Porque cuando ya no estén (en el poder), estos señores vivirán como reyes en el exilio, mientras Bolivia se asfixie casi sin salvación en el legado corrupto que desean dejar”, agregó.
El escritor reconoció que se le han “cerrado ventanas de opinión” en algunos diarios bolivianos por la polémica, pero cree que es “mínimo” el apoyo de “algunos sectores intelectuales” a las acusaciones de “racismo” y al “veto” a sus publicaciones, frente al apoyo que ha recibido.
Dijo que desconoce si hay algún criterio legal para retirarle el premio Alfaguara y señaló que, si así fuera, confía en ganar “otros premios”, para “gusto” propio y “orgullo” de Bolivia.
“Ni mi vida ni mi obra dependen de unos jerarcas ignorantes y pasajeros (...). Creo que dejo bien sentado el nombre de Bolivia con mi trabajo”, afirmó Ferrufino, que actualmente escribe prólogos para libros de un autor cubano y otro argentino.
“Solo, sin afiliación partidaria, sin un aparato que me sustente, sin deberle nada a nadie, sin jamás cobrar por colaboraciones a los diarios y revistas de mi país, ¿qué puedo temer? Que teman los que saben que lo están haciendo muy mal, cada vez peor”, concluyó.
Nacido en Cochabamba el 13 de marzo de 1960, Ferrufino vive desde 1989 en Denver, Estados Unidos. En 2009 ganó el premio de novela de Casa de las Américas con su obra El exilio voluntario, y también es autor de Los virginianos y Señor don Rómulo.
Con Diario secreto ganó el Premio Nacional de Novela Alfaguara 2011, que apoyan los gobiernos de Bolivia y España y el grupo editorial hispano Santillana.
Fuente: EFE