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Estrenan en Guadalajara versión fílmica de Memoria de mis putas tristes
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La película Memoria de mis putas tristes, basada en la novela homónima del escritor colombiano Gabriel García Márquez, fue estrenada el martes 6 de marzo en la 27ª edición del Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG), México, como parte de los festejos de cumpleaños del Premio Nobel de Literatura 1982.

La cinta fue dirigida por el danés Henning Carlsen y cuenta con las actuaciones de la francesa Geraldine Chaplin y los mexicanos Emilio Echevarría y Dominika Paleta. El guión es del escritor francés Jean-Claude Carrière —guionista, con Luis Buñuel, de la legendaria El discreto encanto de la burguesía— y del propio Carlsen.

La película, una coproducción México-España-Dinamarca-Estados Unidos, levantó polémica durante el rodaje en 2010, cuando organizaciones civiles encabezadas por Lydia Cacho, periodista y activista de los derechos de las mujeres, acusó a la producción y al mismo García Márquez de promover la trata de menores y el comercio sexual.

Luego, gente como la productora Bertha Navarro (El laberinto del fauno) la apoyó, tomando en cuenta que se rodaría en Puebla, cuyo gobernador de entonces no era bien visto. “En este caso los medios inventaron cosas sin antes investigar”, consideró Vicente Aldape, el coproductor del filme.

Tras la presión de las organizaciones civiles, la película fue rodada en secreto durante cuatro meses en sitios del estado de Campeche, bajo la dirección del danés Henning Carlsen (Aalborg, 1927), quien además de dirigir es escritor y productor. Se le conoce principalmente por sus documentales y contribuciones al estilo del Cinéma vérité. Ha dirigido y producido más de 25 películas y en 2006 recibió el Golden Swan Lifetime Achievement Award en el Festival Internacional de Cine de Copenhagen.

Antes de la proyección, el actor que encarna al anciano reportero de 90 años protagonista de Memoria de mis putas tristes, el mexicano Emilio Echevarría, se refirió al filme como una historia “sin prejuicios”, con un guión “bien cuidado”, en el que tanto el director como el elenco evitaron caer en la autocensura, e instó al público a verla de la misma manera. “La gente tiene que ir a verla para formar su propia opinión”, añadió.

Emilio Echevarría
Echevarría: historia sin prejuicios.

El actor, quien ha participado en cintas como Amores perros, dirigida por Alejandro González Iñárritu, afirmó que la calidad del guión atrajo la atención de actrices como Geraldine Chaplin, quien tiene una pequeña intervención en la película.

La película, que fue exhibida en el FICG como parte del programa de galas a beneficio de instituciones filantrópicas, antes de su estreno en salas comerciales de México en abril próximo, ya fue vendida a Hungría, Alemania, Rusia, Polonia y Latinoamérica.

“El que se pueda ver a Emilio (Echevarría, el protagonista) en Hungría, por ejemplo, es algo que debe celebrarse”, comentó Raquel Guajardo, productora del filme.

La versión cinematográfica de Memoria de mis putas tristes tiene cambios respecto a la novela original. Persiste el personaje de 90 años, pero la chica con la que sostiene una relación no es una adolescente, sino una joven mayor de edad.

La única secuencia que podría generar ruido, de unos cuantos segundos, es una en la que el personaje principal siendo niño (Diego Zinker) se acuesta con una mulata con parche en el ojo. “Para conseguir al niño fue difícil, porque tenía que tener 13 años. Cuando conocimos a Diego, sus papás leyeron el guión y les gustó”, dijo Guajardo.

“Ustedes ven la escena y la verdad es que no hay nada. Cuando se hizo la mamá estaba presente, y al terminar Diego preguntaba dónde estaba su Nintendo para seguir jugando”, continuó la productora. “Críticas siempre va a haber, para eso está Twitter. Que las haya nos preocupa como a todo el mundo, pero creo que primero tienen que ir a verla”, subrayó.

Echevarría reveló que en un primer momento se negó a interpretar a un hombre de 90 años —el actor tiene 66—, llegando incluso con un par de propuestas. “Y no me dejó, creo que era el último vagón que le quedaba”, bromeó. “Desde el primer día me cuidó, me criticó la manera en que bajaba las escaleras. Para mí la película es un poema, como la novela”.

Fuentes: BBC MundoEl Universal