La editorial española Anagrama ha reunido en un solo volumen las cuatro partes en las que fuera publicada originalmente la novela Antagonía, de Luis Goytisolo (Barcelona, 1935), cuya presentación se realizó el pasado martes 13 de marzo en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, con palabras del crítico Ignacio Echevarría, autor del prólogo, así como del editor Jorge Herralde, el director de la Real Academia Española de la Lengua (RAE), José Manuel Blecua, y el propio autor.
Antagonía, con la que Anagrama celebra el número 500 de su colección “Narrativas hispánicas”, fue calificada por Echevarría como una de las grandes novelas del último siglo, “comparable en sus logros, y no solo en su ambición, a títulos como Retrato del artista adolescente, de James Joyce; En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust, o El hombre sin atributos, de Robert Musil”.
Esta tetralogía, añade Echevarría, propone “una de las más exhaustivas, rigurosas y profundas indagaciones que nunca se hayan emprendido sobre la creación literaria” e ilustra “espléndidamente las transformaciones de la sociedad española durante la década de los sesenta y setenta”.
El prólogo de Echevarría aventura una hipótesis: si la novela no goza hoy de los lectores que se merece —la recepción crítica en su momento fue muy entusiasta— es porque durante la transición la reflexión histórica que subyace en la obra no fue bienvenida en aquellos tiempos de borrón, cuenta nueva, olvido y reconciliación.
Su autor, uno de los escritores más destacados de las últimas décadas, la definió en pocas palabras: “es la novela de la creación a partir del nacimiento del creador”, dijo Luis Goytisolo, “muy satisfecho” de ver por fin reunidas en un solo libro las cuatro novelas.
El escritor señaló que fue la editorial Seix Barral la que decidió publicar por separado las cuatro novelas: Recuento (1973), Los verdes de mayo hasta el mar (1976, Premio Ciudad de Barcelona), La cólera de Aquiles (1979) y Teoría del conocimiento (1981).
Pero “el distanciamiento en el tiempo” no favoreció a Antagonía, aunque tuvo una excelente acogida crítica, y por eso para Herralde es “una satisfacción contribuir al rescate de esta gran novela para las nuevas generaciones”.
Antagonía: dos décadas de gestación.
Antagonía se gestó a lo largo de casi veinte años y, como ha contado el propio Goytisolo en múltiples ocasiones y recuerda Echevarría en el prólogo, “sus líneas maestras cristalizaron en cuestión de pocas horas algún día de mayo de 1960”, mientras estuvo encerrado en la prisión de Carabanchel (Madrid) durante 4 meses por su pasada militancia comunista.
A lo largo de cinco semanas de incomunicación total, “que fueron muy fructíferas”, se le apareció la novela y “tomó las notas sobre papel higiénico”, las que aún conserva.
A sus 77 años Goytisolo, elegido académico de la RAE en 1994, se siente tranquilo ante la versión actual de la novela. “Otras mías, con los años, se me han caído de las manos, pero esta aguanta. Y creo que soy muy crítico conmigo”.
La vida de Echevarría ha quedado marcada en cierto modo por Antagonía. Nacido en Barcelona, en 1960, en “un entorno cultural y social muy parecido” al de los hermanos Goytisolo, es decir, “el entorno de los ganadores de la guerra civil”, este crítico leyó la novela en 1982 y quedó “fascinado” por su capacidad para “ilustrar todo un sector ideológico de aquella época”·
“Luis Goytisolo es un auténtico virtuoso de la captación sonora de las ideologías y de las clases sociales”, aseguró Echevarría, antes de señalar que Antagonía es “una novela recapitulatoria; una liquidación de lo que había sido la estética del franquismo”.
Para Blecua, en Antagonía hay “una construcción grandiosa, una estructura magnífica, y una voluntad de estilo” que está presente desde el primer libro. El filólogo se detuvo en el lenguaje de la tetralogía, fiel reflejo de la lengua oral que utilizaban los falangistas, la resistencia antifranquista o los comunistas, por citar algunos grupos políticos del final del franquismo y de la Transición.
Hay también en esta monumental obra “una meditación constante sobre la importancia de la palabra en la literatura”, afirmó Blecua.
Aunque con un argumento difícil de sintetizar, Antagonía sigue la figura de un novelista, Raúl Ferrer Gaminde, del cual Recuento es su biografía “hasta el momento en que encuentra su vocación”. Los verdes de mayo... ofrece la vida cotidiana de ese hombre “mezclada con sus sueños y sus notas”. La cólera... está relatado por una prima de Ferrer y convierte a éste en protagonista y, finalmente, Teoría... es una novela escrita por Ferrer en que se puede apreciar cómo la realidad se convierte en ficción.
Guillermo Cabrera Infante dijo en su momento que Antagonía era “la mejor novela escrita en España —casi iba a decir en español— en mucho tiempo”, Pere Gimferrer la consideró una de las obras “más importantes y verdaderamente nuevas de la narrativa en castellano” y para Rafael Conte fue “la mayor empresa narrativa de los últimos lustros de la historia española”.
Fuentes: EFE • El Periódico • La Vanguardia