La Feria del Libro de Londres, conjuntamente con la Publishers Association, ha otorgado al editor Jorge Herralde el premio Lifetime Achievement 2012, en su novena convocatoria. Al conocer la noticia del galardón Herralde ha admitido sentirse “felizmente sorprendido y honrado” por un premio que ha sido entregado antes a personajes tan eminentes como Peter Mayer, Lord Weidenfeld, Christopher MacLehose, Sonny Mehta o Antoine Gallimard.
La ceremonia de entrega se celebrará este martes 17 de abril en el Earls Court Conference Center. El Lifetime Achievement Award es un reconocimiento para quien ha dejado una marca verdaderamente significativa en la esfera de la edición mundial.
Herralde —quien es, además, Oficial de Honor de la Excelentísima Orden del Imperio Británico y Commandeur de l’Ordre des Arts et des Lettres de Francia— editó su primer título en la Editorial Anagrama en 1969, sello con el que ha publicado, reza la nota del galardón, “una lista impecable de laureados escritores españoles y latinoamericanos, desde Roberto Bolaño hasta Álvaro Pombo, Rafael Chirbes, Javier Marías, Enrique Vila-Matas, Ricardo Piglia o Sergio Pitol”.
La nota también destaca la labor de Herralde al propiciar la traducción y difusión en el mundo de habla hispana de muchos escritores extranjeros influyentes como Vladimir Nabokov, Truman Capote, Jack Kerouac, Raymond Carver, Richard Ford, Paul Auster, Jeffrey Eugenides, P. G. Wodehouse, Evelyn Waugh, Martin Amis, Ian McEwan, Julian Barnes, Kazuo Ishiguro, Hanif Kureishi, Georges Perec, Patrick Modiano, Claudio Magris, Antonio Tabucchi y Alejandro Baricco, entre otros.
“Empecé a publicar los primeros libros con la idea de explorar caminos desconocidos en España, bajo la dictadura de Franco, con el objetivo de reunir en nuestro catálogo a los autores más relevantes, nuevas voces que hemos acompañado con frecuencia a lo largo de sus carreras, así como a autores ya establecidos o clásicos negligidos”, dijo Herralde.
“No hace falta decir que los autores son protagonistas de este premio, así como tantos colaboradores que han acompañado la trayectoria de Anagrama. Editar me permite explorar, descubrir, apostar; compartir placeres y entusiasmos: practicar una variada gimnasia mental; subirme de vez en cuando a las montañas rusas y otras atracciones; seguir desde el principio la excitante metamorfosis que conduce del manuscrito al libro. Y durante el trayecto, ‘escribir’ una particular novela-río: el catálogo de Anagrama”, concluyó.
Fuente: El Cultural