Pies de loto
Mi madre aseguró
que vendar mis pies traería buena fortuna
y que pasado el dolor sería hermosa
esa mañana los pasteles de arroz
amanecieron intactos
los espíritus no vinieron
el vendaje fracasó y mis pies quedaron
torcidos como un árbol antiguo
el regreso de los cisnes salvajes no trajo mensaje alguno
¿seré emperatriz después de este dolor?
mi madre respondió
la mente del hombre es un caballo desbocado
déjalo correr sin bridas y será una montaña
si aprendes a someter tu voluntad
en primavera llegarás a esposa
ni sierva ni manceba
seré emperatriz de China
con súbditos y vasallos a mis pies
cien mil cabezas caerán a mi izquierda
y diez mil a mi derecha
y si mi mano temblara
la cortaré
Brotes de alfalfa
Mi madre era de bambú
cuando la brisa movía su falda
veía las marcas en sus piernas delgadas
mi padre tomaba la cintura de sauce
y la zarandeaba como una marioneta sin hilos
la última concubina
haría todo el trabajo de la casa
si no tenía un hijo varón
los pies de mi madre eran una carreta
andaban andaban andaban
sin cansarse
la recuerdo tumbada en la hierba
cerca de la pequeña alberca
donde nadaban los patos
con una jarrita de porcelana recogía agua
y me acercaba hasta donde ella estaba
para regar cada dedo
cada brote de alfalfa
fue la única vez que la vi sonreír
ese es el recuerdo más antiguo que tengo del amor
El gato de la emperatriz Wu
Durante el exilio en el Jardín de la Quietud
aprendí a contener la violencia
como el gato de la emperatriz Wu
una mañana mientras meditaba cerca del lago
me visitó un dios
vestido de seda y de apariencia de mono
no sé si fueron tantos mimos
pero con el tiempo se volvió carnívoro
y los criados le temían
cuando llegaban los espías
lo saludaban con una venia
en prueba de rectitud política
me gustaba verlos correr por el jardín de orquídeas
cuando él pasaba volando sobre sus cabezas
al terminar mi exilio
regresé a la Ciudad Prohibida
quise que mi mono imitara al gato de la emperatriz Wu
que contuvo sus instintos
y convivió en una jaula con impasibles loros
pero era salvaje
y mordía
un amigo leal
al que tuve que sacrificar
De una leyenda china
Para satisfacer a sus generales
el emperador Tang Li
ordenó ahorcar a su amante
la dama Yang
ella sabía que a pesar de disfrutar
de los favores de la corte
una soga estaba en su destino
ser la favorita
no hacía más que recordarle
la caída de las flores del ciruelo
al final del invierno
después de su muerte
cada año un paisaje nevado
traía de vuelta a la dama Yang
así fue como los obligó
a venerarla en invierno
Enséñame árbol
Un rayo de luz cae sobre mi caja
en ella suceden cosas
en ella reposa el circo de mi amo
sólo aspiro el perdón del árbol
que el ruiseñor esté pendiente de las hojas
el crimen no afecta al árbol
está cautivo en mis ojos
en las ramas y en sus frutos
cuando pasen las grullas comenzaré la poda
y en primavera vendrán nuevos brotes
ahora exhibe ese aspecto de madera muerta
que da la impresión de que fuese muy viejo
enséñame árbol
la quietud
para atraer a los pájaros