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Ian Gibson
Gibson: Andalucía me gusta cada vez más.
Ian Gibson obtiene el Premio Fernando Lara de Novela
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El escritor e historiador irlandés Ian Gibson, conocido por su faceta como biógrafo del poeta español Federico García Lorca, resultó ganador este sábado 12 de mayo del XVII Premio Fernando Lara de Novela, dotado con 120.200 euros, con la novela La berlina de Prim, sobre el asesinato del general Juan Prim y Prats en 1870.

La novela se ambienta en los estertores de la I República y cuenta la peripecia de un joven irlandés que llega a España para aclarar las circunstancias del asesinato del general y apresar a sus asesinos, toda una licencia histórica, ya que, como Gibson aseguró al recoger el premio, se trata de un crimen aún sin resolver.

La historia transcurre en 1873 y el protagonista, personaje de ficción, resultará ser hijo ilegítimo de uno de los compañeros del general Torrijos, que también fue fusilado en una playa de Málaga por su lucha en favor de la libertad, según explicó el autor.

Las primeras palabras que dijo Gibson al conocer que era el ganador, en el transcurso de una cena de gala celebrada en el Alcázar de Sevilla, fueron: “Andalucía me está gustando cada vez más, porque me ha dado muchas cosas, muchos amigos, me ha permitido conocer a Góngora, García Lorca o los Machado, y me ha ofrecido la idea de escribir esta novela”, momento en el que confesó que llevaba en el bolsillo la Medalla de Andalucía que hace unos años le otorgó el gobierno regional y que estuvo acariciando todo el rato, mientras el jurado fallaba el premio.

En la conferencia de prensa posterior a la concesión del premio, Gibson señaló que son las primeras páginas de ficción que escribe en su vida, ya que nunca se ha permitido inventar nada en sus libros de historia y en sus biografías: “Delante de Dios digo que nunca lo he hecho”, declaró solemne.

Incluso para este libro dijo haber investigado durante meses en los cincuenta tomos del sumario judicial del asesinato de Prim, hoy mal conservados, deteriorados por la humedad y apenas legibles, según explicó el autor, quien aseguró que ha descubierto “muchas cosas nuevas” sobre el caso, aunque se ha resistido a desvelar el final “porque no sería sensato”.

Gibson aseguró que el asesinato de Prim fue planificado “en las alturas”, que en su preparación “hubo mucho dinero” porque los asesinos “desaparecieron de la faz de la Tierra” y el caso quedó sin resolver pese a que se trataba del hombre más poderoso de España, presidente del gobierno y valedor del rey Amadeo I de Saboya.

El historiador recordó que el asesinato se produjo cuando Amadeo ya había embarcado para España, y aseguró que de haber seguido el general con vida la Casa de Saboya hubiera podido consolidarse en España, lo que hubiera cambiado la historia del país.

Entre los personajes históricos secundarios de la novela están el pintor de cementerios Gumersindo Díaz y el abuelo de los hermanos Machado, Antonio Machado Núñez, y entre los hechos históricos el primer enlace ferroviario entre Madrid y la frontera francesa, un trayecto que se cubría en 27 horas, pero que acabó con el aislamiento de la capital española.

Gibson calificó de “atrevimiento” el haber escrito su primera novela en español, aunque no es el primer libro que escribe en este idioma, a la vez que bromeó diciendo que escribe el español mejor que lo habla y atribuyendo a “la mala leche” que le recuerden de vez en cuando el acento que conserva pese a la cantidad de años que lleva viviendo en España.

El hispanista presentó su novela bajo el título El retorno de Boyd y con el seudónimo “Araceli Domínguez”. El jurado estuvo compuesto por Ángeles Caso, Fernando Delgado, Pere Gimferrer, Ana María Ruiz-Tagle, y Emili Rosales, secretario con voto.

En nombre del jurado, Fernando Delgado destacó la atmósfera y la ambientación de la novela, en cuyas páginas se recrean el Madrid y la Sevilla de la época, de la que entonces “era dueño” el todopoderoso duque de Montpensier, cuya posible intervención en el asesinato de Prim ha dejado Gibson en el aire.

Por su parte, Ángeles Caso manifestó que “le debe mucho a Gibson”, al tiempo que resaltó la capacidad descriptiva del hispanista, quien en La berlina de Prim hace “una descripción bellísima de Coto de Doñana, con un sentimiento de paisaje muy británico”.

Finalmente, y preguntado sobre cómo se ha desarrollado el proceso de votación, Delgado precisó que “había ambiente desde el primer momento de opción por esta novela”, en una edición donde las diez finalistas “destacaron por la calidad y por su alto nivel”. Por último, el escritor tinerfeño explicó que el otorgamiento del Fernando Lara a Gibson “es un acto de justicia poética”.

Entre las obras ganadoras de este premio en ediciones anteriores están, entre otras, El amargo don de la belleza, de Terenci Moix, en 1996; La sonrisa de la Gioconda, de Luis Racionero, en 1999; Los colores de la guerra, de Juan Carlos Arce, en 2002; El último laberinto, de Mercedes Salisachs, en 2004; El alma de la ciudad, de Jesús Sánchez Adalid, en 2007; Esperando a Robert Capa, de Susana Fortes, en 2009; o Contigo aprendí, de Silvia Grijalba, en 2011.

Fuentes: EFEEuropa Press