Los autores argentinos Carlos Salem y Leonardo Oyola, el boliviano Edmundo Paz Soldán y la española Cristina Fallarás han sido seleccionados como finalistas al premio Dashiell Hammett que concede la Sociedad Internacional de Escritores Policiacos a la mejor novela negra publicada en español durante el último año, según se informó este 1 de junio.
Un jamón calibre 45, de Salem; Kriptonita, de Oyola; Norte, de Paz Soldán, y Las niñas perdidas, de Fallarás, compiten por el galardón que se entrega en la Semana Negra de Gijón y que este año se celebrará en un antiguo astillero junto al mar Cantábrico entre el 6 y el 15 de julio próximo.
La obra de Salem tiene como protagonista a un argentino “jodido pero contento en Madrid” que, como no tiene donde caerse muerto, va a vivir a un piso del que le han pedido que guardara la llave, pero la decisión le llevará a una vorágine de acontecimientos en un submundo marginal y delictivo.
Es una novela policiaca atípica, desenfrenada, con altas dosis de acción y sexo, en el que juegan un papel fundamental en el desarrollo de la trama los personajes secundarios: un matón, una joven que casi siempre anda desnuda por el apartamento, un criminal, un detective torpe y un policía enamorado.
Kriptonita, de Oyola, narra en tiempo de western la violencia de los barrios de la periferia de Buenos Aires, en cuyas calles, algunas sin pavimento y polvorientas, las bandas y la policía libran su guerra particular.
La vida no vale el precio de una munición para nadie, ni siquiera para los médicos de guardia de un hospital de un populoso barrio del oeste, al que llega el líder de una banda herido de muerte y sus compañeros exigen que se le salve la vida, mientras atrincherados esperan la llegada de la policía para el próximo enfrentamiento.
El boliviano Paz Soldán desentraña en Norte la frontera entre el crimen y el arte en unos personajes que padecen el desarraigo como latinos residentes en Estados Unidos.
En Las niñas perdidas, la española Fallarás ha diseñado un modelo de detective poco habitual en la literatura negra, puesto que es mujer y está embarazada.
La novela tiene como escenario la ciudad de Barcelona y la trama gira alrededor de un encargo para que la detective localice a unas niñas desaparecidas, una de las cuales ha sido hallada muerta y descuartizada.
Escrita con un alto sentido de la ironía y del humor negro, la obra de Fallarás, lejos de narrar un crimen, relata una serie de conspiraciones, todas ellas de una verosimilitud tal que pone al lector en la duda de si cualquier parecido con la realidad es una mera coincidencia.
Además de los premios Hammett, la Semana Negra concede el premio Rodolfo Walsh a la mejor novela de no ficción publicada en español durante el último año, como un homenaje al periodista argentino desaparecido desde 1977 por la dictadura militar.
A este galardón optan los mexicanos José Reveles, con Levantones, narcofosas y falsos positivos, y Sanjuana Martínez, con La frontera del narco; el argentino Guillermo Saccomano, con Un maestro, y el español Xavier Montanyá, con El negro oro de la muerte.
Las dos obras de los autores mexicanos se centran en distintos aspectos de la realidad, que se hacen ficción en la pluma de ambos pero que remiten necesariamente a la vida cotidiana de un país en el que los muertos ya no sorprenden a nadie, como tampoco los tiros en la calle a plena luz del día.
Un maestro, el último libro de Saccomano, narra el encuentro del autor con un viejo amigo al que dio por muerto luego de haber sido secuestrado por los militares, pero ha logrado sobrevivir al horror y además mantener sus principios morales inalterables.
El autor argentino cuenta la vida de Orlando Balbo, un maestro discípulo del pedagogo brasileño Paulo Freire, fundador de una corriente de pensamiento orientada a educar para la libertad, que regresa del exilio en 1985 y vuelve a ejercer la docencia como alfabetizador en una comunidad mapuche.
El español Xavier Montanyá, en El oro negro de la muerte, se traslada a Nigeria para mostrar el lado oscuro de los intereses vinculados al petróleo y su relación con los grandes problemas de hoy.
Fuente: EFE