El autor de Cuentos de la mina, quien salió al exilio en 1977, recibió honores del Gobierno Autónomo Municipal de Sucre y del Tribunal Supremo de Justicia de Bolivia.
El pasado lunes 28 de mayo se le otorgó al escritor boliviano Víctor Montoya la distinción de Huésped Grato de la Ciudad de Sucre, en una ceremonia celebrada en el Salón Rojo del Palacio Consistorial de Sucre y presidida por el alcalde de la ciudad, el arquitecto Moisés Rosendo Torres Chive.
“El Gobierno Autónomo Municipal de Sucre declara como Huésped Grato a Víctor Montoya, personaje muy notable en el ámbito del periodismo y la literatura bolivianas que, en el marco de las fiestas de mayo, presentará sus libros Cuentos en el exilio y Literatura infantil: lenguaje y fantasía, hoy (28 de mayo de 2012), en el Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia”, dijo Torres Chive en su alocución.
La actividad sirvió también para conmemorar la efeméride de la capital constitucional de la república, que cada 25 de mayo celebra el primer grito libertario, y que este año, además, celebró el sesquicentenario de la muerte de la valerosa teniente coronela Juana Azurduy de Padilla.
El mismo día, después de la presentación de Cuentos en el exilio y Literatura infantil: lenguaje y fantasía, que se efectuó en el auditorio del Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia con la participación de su directora Ana María Lema G., el magistrado del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Pastor Mamani Vilca, y la escritora María Teresa Lema, el presidente del TSJ, Gonzalo Hurtado, otorgó una plaqueta de distinción a Montoya “por su valioso aporte intelectual-literario, su identificación con la causa de los explotados en Bolivia y su lucha por la recuperación de la democracia”.
El autor también recibió sendos diplomas de reconocimiento de la Central Obrera Departamental de Chuquisaca y la Confederación de Trabajadores Campesinos Originarios, en virtud de “su prolífica labor en el ámbito de la cultura y la literatura, y su valioso y desinteresado aporte a la causa de las luchas revolucionarias de Bolivia”.
Nacido en La Paz en 1958, Montoya fue perseguido, torturado y encarcelado durante la dictadura militar de Hugo Banzer Suárez (1971-78) y en 1977, tras ser declarado persona “no grata” y “subversivo del orden establecido”, salió al exilio, estableciéndose en Estocolmo, Suecia. Ha publicado, entre otros, Cuentos violentos (1991), El laberinto del pecado (1993), Antología del cuento latinoamericano en Suecia (1995), El niño en el cuento boliviano (1999), Fugas y socavones (2002) y
Poesía boliviana en Suecia (2005).