Unos 13 mil libros de la Biblioteca “Esteban Echeverría”, de la Legislatura de la capital argentina, quedaron dañados como consecuencia de una inundación en el edificio, causada por la rotura de un caño, y se calcula que algunos de los ejemplares se perderán por contacto con el agua, en tanto que otros podrían ser recuperados.
El accidente se registró a las 3:30 de la madrugada del pasado lunes 11 de junio, cuando personal de maestranza constató el ingreso del agua desde los techos de la biblioteca cuando se aprestaban a encender las calderas con las que se aclimata el edificio para cuando llegan los empleados.
Según fuentes parlamentarias, empezaron a escuchar ruidos que venían del lugar como consecuencia del desprendimiento de la mampostería por la filtración del agua, que, en principio, causó los daños en la biblioteca, pero también en oficinas de la planta baja y la Sala de Periodistas.
La salida del agua provenía de un caño del segundo piso del edificio, el cual se fisuró tras la explosión de un artefacto de calefacción que está ubicado dentro del despacho 210, que pertenece a la legisladora Lía Rueda, y que queda justo un piso por arriba de la biblioteca.
“Como balance, alrededor de 13 mil ejemplares, de los casi 35 mil, están afectados por el contacto con el agua. Algunos de ellos presentan daños irreversibles, otros probablemente puedan restaurarse mediante un plan de secado y reencuadernación”, explicó Cristian Ritondo, vicepresidente primero de la Legislatura, durante una reunión con jefes de bloques para analizar las secuelas de la inundación.
Asimismo, informó que “los libros que conforman el Tesoro de la Biblioteca, alrededor de unos 2.500, no fueron afectados por la catástrofe”, no obstante aclaró que “de todos modos y preventivamente se colocaron fundas de nylon en todas las estanterías de la sala que los contiene”.
La inundación también afectó una de las dos arañas de gran porte —con unas 100 velas de luz— y se registraron “enormes perjuicios a la madera que recubre paredes y conforma estanterías, pisos, aberturas y resto de mobiliario antiguo y vitrinas”.
Los ejemplares deteriorados fueron trasladados desde tempranas horas de la mañana a distintos sectores del edificio, y para ello se abrieron espacios que habitualmente están vedados al paso como la tribuna del recinto de sesiones, el balcón del Salón Dorado y hasta un área de la Torre del Reloj, en el quinto piso.
A la tarea de salvataje de los ejemplares se sumaron tres especialistas en recuperación de materiales dañados que trabajan en el Museo del Cabildo, Congreso de la Nación y Palais de Glace.
En tanto, la directora de la biblioteca, María Eugenia Villa, anunció que la restauración de los libros tomará por lo menos un mes, “pero la verdad es que esta época del año no ayuda para nada, por lo que nos puede demandar más tiempo”, indicó. “Hay 3 mil libros en terapia intensiva y algunos serán irrecuperables. Hay que prensarlos para llevarlos al tamaño y volumen que tenían originalmente”.
La Biblioteca Pública “Esteban Echeverría” cuenta con 32.000 ejemplares y tiene una orientación jurídico-legislativa, aunque también posee una importante bibliografía sobre la historia de la Ciudad de Buenos Aires.
Entre las colecciones compiladas en la Biblioteca se destacan la de la Legislación Antigua de los Reyes Godos de España, Las Leyes de Indias, Acuerdos del Extinguido Cabildo de Buenos Aires, Los Planos más Antiguos de Buenos Aires y el Álbum Fotográfico del Centenario de la Revolución de Mayo.
Desde el punto de vista arquitectónico, está concebida en estilo ecléctico, con un predominio de nogal italiano y roble que recubren las paredes de los dos pisos con que cuenta, donde se despliegan decenas de estanterías.
Fuentes: Clarín • Télam