Noticias
Miguel Arteche
Arteche: despedida.
Fallece a los 86 años el escritor chileno Miguel Arteche
Comparte este contenido con tus amigos

El narrador, poeta y ensayista chileno Miguel Arteche Salinas murió a los 86 años de edad, durante la madrugada de este domingo 22 de julio, a causa de una insuficiencia respiratoria. El autor, ganador en 1996 del Premio Nacional de Literatura, llevaba años sin publicar y vivía recluido en su casa de La Reina, aquejado de una enfermedad muscular. En sus últimos días estuvo delicado por una bronquitis obstructiva.

Perteneciente a la generación literaria del 50, Arteche nació en Nueva Imperial en 1926 y aunque comenzó a estudiar primero derecho en la Universidad de Chile, pronto abandonó esta carrera para dedicarse ya desde los 21 años a su verdadera pasión: la literatura.

Publicó cuatro novelas, veinte poemarios, colecciones de cuentos y decenas de ensayos. En 1947 publicó su primer volumen de poemas, La invitación al olvido. Publicó, antes de partir a Europa, Oda fúnebre (1948), Una nube (1949), El sur dormido (1950) y Cantata del desterrado (1951). En Madrid publicaría Solitario mira hacia la ausencia.

Durante su estadía en España viaja por varios países europeos y por el norte de África. Estando aún en la nación ibérica se casaría, en 1953, con Ximena Garcés, su compañera de toda la vida, con quien tuvo siete hijos: Juan Miguel, Andrea, Rafael, Cristóbal, Isabel, Amparo e Ignacio.

De regreso a Chile escribirá en diarios como El Mercurio, Las Últimas Noticias y El Diario Ilustrado, así como para varias revistas. En 1963 ingresa a la Academia Chilena de la Lengua. Por esos años publica Otro continente (1957), Quince poemas (1961), Destierros y tinieblas (1963) y el volumen antológico que reúne sus 3 obras anteriores: De la ausencia a la noche (1965). En 1964 comienza su obra como narrador publicando La otra orilla.

En 1965 regresará a España, como agregado cultural del gobierno de Eduardo Frei. Permanecerá en el cargo hasta 1970, cuando es transferido a la Embajada de Chile en Honduras, país en el que además será profesor visitante en la universidad hasta 1971, cuando regresa nuevamente a Chile. En 1969 publica El Cristo hueco, al que le siguen La disparatada vida de Félix Palissa (1971) y El alfil negro (1992).

Crítico de la dictadura de Pinochet, Arteche funda talleres de poesía “que consiguen forjar un segmento de libertad para el intercambio y difusión de obras literarias y de ideas”. Entre 1983 y 1993 se desempeñó como profesor de redacción en la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica de Chile y entre 1990 y 1991 sería el subdirector de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos.

Agudo polemista, en 2000 se negó a firmar el acta del Premio Nacional de Literatura —del que era juez ese año— pues consideraba que el autor sobre el cual recaería la distinción, Raúl Zurita, no tenía “oficio de poeta”. También protagonizó desencuentros con Nicanor Parra, cuya antipoesía calificó como “una peste”, y con Volodia Teitelboim, sobre quien dijo que había recibido el Premio Nacional debido a razones políticas.

Su último libro publicado fue Jardín de relojes, que marcó en 2002 su retiro de la literatura y de toda actividad pública. En una entrevista publicada el sábado 21 de julio por el diario chileno La Tercera, dijo que él había ganado el Premio Nacional “por goleada” y que este año debería recaer sobre Oscar Hahn, a quien consideraba “un poeta de verdad”.

En esa entrevista, su esposa, Ximena Garcés, reveló que el poeta había sido invitado a la Feria del Libro de Guadalajara, que se realizará en esa ciudad mexicana en noviembre próximo, pero que no podría asistir pues “él ya no puede viajar”. Según ella, Arteche se había convertido “en un lobo estepario”.

La Sociedad de Escritores (Sech), lamentó este domingo el deceso de Arteche, quien fuera miembro de la entidad y de la Academia Chilena de la Lengua. “Nuestra institución desea manifestar un gran sentimiento de pesar ante la partida de este grande y querido escritor, y acompaña a su señora, hijos y familia, en estos duros momentos”, consigna una declaración emitida por la Sech.

Fuentes: El MercurioLa NaciónLa TerceraWikipedia