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Ana Maria Machado
Machado: la lectura es un camino al futuro.
Premio SM para la escritora brasileña Ana Maria Machado
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El jurado del VIII Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil emitió este lunes 8 de octubre su veredicto en Jalisco, Guadalajara (México), declarando ganadora a la escritora, periodista y docente brasileña Ana Maria Machado (Santa Teresa, Río de Janeiro, 1941) en virtud de su estilo narrativo “sencillo y complejo a la vez, que apela a la inteligencia del lector, con un lenguaje cuidadoso, lírico, ameno y que recupera la riqueza de la oralidad”.

El galardón reconoce la trayectoria literaria de esta autora “convencida de que la lectura es un camino al futuro”, como indica la nota de prensa de la FIL Guadalajara, evento en cuya 26ª edición se procederá a la entrega el martes 27 de noviembre a las 18 horas en el Salón 2, Expo Guadalajara.

Machado ha sido reconocida a lo largo de más de cuatro décadas, en las que su narrativa, sus obras de teatro, sus ensayos, sus poemas y su trabajo periodístico han circulado por el mundo. Su obra literaria, dirigida a niños, jóvenes y adultos, aborda un amplio registro de temas y el tratamiento de los mismos ha revolucionado las nociones de género, de tradición y de alteridad en el mundo de la literatura para niños y jóvenes. El compromiso social y la reflexión sobre la literatura han sido puntos clave en el desarrollo de sus escritos teóricos, y otro punto relevante de su obra es la recreación de la cultura brasileña, a la que su escritura otorga una proyección universal.

La también novelista estudió pintura en el Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro y en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. A finales de 1969, después de ser arrestada por el gobierno militar, salió de Brasil y se fue al exilio.

Luchando por sobrevivir con su hijo Rodrigo aún pequeño, trabajó como periodista para la revista Elle en París y el Servicio Brasileño de la BBC de Londres, además de convertirse en profesora de portugués en la Sorbona de París. Durante este período participó en un grupo selecto de estudiantes de la École Pratique des Hautes Études cuyo maestro fue Roland Barthes, y terminó su tesis doctoral en lingüística y semiología, bajo su dirección, en París, donde nació su hijo Peter.

Comenzó a escribir cuentos breves —“Camilão, o comilão, Currupaco papaco”— para la revista Recreio. Su libro Historia medio al revés (1979) le abrió el camino a la subversión en la estructura de los cuentos de hadas tradicionales, concediendo al individuo el derecho a buscar respuestas personales en la construcción de su propia vida. El pequeño Pedro y su buey volador (1979) y Del tamaño justo (1980) muestran al niño en su propio reino, es decir, en el espacio donde la imaginación permite escapar de las normas rígidas de los comportamientos habituales, línea narrativa que se acentuó en Érase una vez tres (1980), Algunos miedos y sus secretos y El niño que espiaba para dentro (1984).

El tema del origen familiar, étnico, mítico, es otra de las facetas de la autora, plasmada en libros como Bisa Bia, Bisa Bel (1982), Al otro lado hay secretos (1980) o Mandingas de la isla quilomba (1984). Otras de las principales características de su obra es el tratamiento especial que da a los lugares comunes. Enfoca el tema ecológico desde la óptica de la toma de conciencia y el diálogo con lo mítico: Un montón de unicornios (1983) y Gente, animal, planta: el mundo me encanta (1984).

La aventura personal en la etapa adolescente aparece en Unas ganas locas (1990) y Eso nadie me lo quita (1994). En su amplia obra se destacan muchos otros títulos, algunos centrados en el proceso de adquisición de la lectura (la serie Mico Maneco, 1983 a 1988), en la dramaturgia (Hoy tenemos espectáculo, 1983) y en la traducción.

Se dedica también a reelaborar historias del folclor brasileño y universal. En O tesouro das cantigas para crianças (2001) reunió canciones y rimas infantiles. También ha escrito obras fuera de la literatura infantil como Alice y Ulisses (1983), El mar nunca transborda (1995) y Esta fuerza extraña: trayectoria de una autora (1996), que recibió el Premio Jabuti en 1997. En 2000 obtuvo el Premio Andersen, el más prestigioso galardón de las letras infantiles.

El jurado del Premio SM de Literatura Infantil y Juvenil, que tiene una dotación de 30.000 dólares, estuvo compuesto por Evelyn Arizpe, Laura Guerreo, Cristina Taquelim, Victoria Uranga y Jochen Weber.

Fundado en 2005 con el objetivo de impulsar la literatura infantil y juvenil en Iberoamérica, el Premio SM es convocado anualmente por la Fundación SM, el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc), la International Board on Books for Young People (Ibby), la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) y la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Orealc-Unesco), con la colaboración de la FIL Guadalajara.

El premio ha sido obtenido en oportunidades anteriores por Juan Farias (2006), Montserrat del Amo y Gili (2007), Bartolomeu Campos de Queirós (2008), María Teresa Andruetto (2009), Laura Devetach (2010) y Agustín Fernández Paz (2011).

Fuente: FIL