La Academia Norteamericana de la Lengua Española (Anle) anunció este 15 de octubre la inclusión de estadounidismos en la próxima edición del Diccionario de la Real Academia Española (Drae). Se trata de términos propios del español que se habla en Estados Unidos y que se han ido acuñando a lo largo de los últimos años, entre ellos billón, email, hispanounidense, paralegal (asistente de abogados) o van (microbús).
Con más de 55 millones de hispanos, Estados Unidos es el segundo país en número de hispanohablantes. “El reconocimiento de la RAE de los estadounidismos es un reflejo de la creciente influencia del español de Estados Unidos”, asegura Gerardo Piña-Rosales, presidente de la Anle.
La idea de identificar estadounidismos con la intención de incorporarlos en el diccionario surgió hace cuatro años con motivo del acuerdo de colaboración que firmó la Anle con el gobierno de EUA para asesorar a sus distintos departamentos (el equivalente estadounidense de los ministerios) en la traducción al castellano de sus formularios e impresos públicos, así como de sus páginas web. “Fruto de esta cooperación la Academia está logrando mejorar, normativizar y defender el correcto uso de la lengua española en este país”.
El presidente de la Anle alerta sobre el error de equiparar los estadounidismos con el espanglish, otro término también aceptado por la RAE con cuya definición disiente. “Los estadounidismos son términos propios del español que se habla en Estados Unidos, mientras que el espanglish es un ‘fenómeno lingüístico’ en el que, a diferencia de lo que se sostiene en el Drae, no creo que ‘deforme elementos léxicos y gramaticales del español y del inglés’, se trata más bien de saltos, mezclas de un idioma a otro”, defiende Piña-Rosales.
La próxima edición impresa del Drae incluirá palabras como aplicar, con el significado de solicitar; departamento, para referirse a un ministerio; parada, para designar un desfile; o elegible, en el sentido de beneficiario. “Son términos en español que reflejan la idiosincrasia nacional estadounidense”, explica Piña-Rosales. “Son modalidades del idioma al que se han debido habituar los hispanohablantes que han ido llegando a Estados Unidos”, puntualiza.
Piña-Rosales se muestra satisfecho de la inclusión en el Drae de esos estadounidismos —término que la RAE también ha aceptado con la definición de “palabra o uso propios del español hablado en los Estados Unidos de América”— porque supone “un reconocimiento por parte de la RAE de la existencia de un español exclusivo, propio de Estados Unidos, al igual que lo hay en otros países de habla hispana: argentinismos, mexicanismos...”.
Entre los criterios de selección para determinar qué palabras se incluían y cuáles no, ha primado su grado de penetración en el habla, su presencia en la prensa o su uso habitual en las traducciones. “Si aquí hablas de ministerio en lugar de departamento, ningún hispanohablante te va a entender”, puntualiza Piña-Rosales.
Fuente: El País