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Javier Marías
Marías: coherencia.
Javier Marías rechaza el Premio Nacional de Narrativa de España
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El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España concedió este jueves 25 de octubre el Premio Nacional de Narrativa al escritor madrileño Javier Marías por su novela Los enamoramientos, pero el autor decidió rechazar la distinción por considerar que aceptarla habría sido “una sinvergonzonería”, dado que hace tiempo que no acepta premios oficiales españoles.

Marías, quien dio una rueda de prensa en el Círculo de Bellas Artes de Madrid para explicar sus razones, quiso desvincular su rechazo del color político del actual gobierno español. “Estoy siendo coherente con lo que siempre he dicho, que nunca recibiría un premio institucional. Si hubiera estado el PSOE en el poder hubiera hecho lo mismo”.

Tras reconocer que hay un poco de “vanidad” en su decisión, Marías criticó muy duramente al gobierno de Mariano Rajoy respecto a la cultura, comparando los recortes actuales en esta materia con el franquismo. Insistió, asimismo, en que su decisión ha sido meditada durante largo tiempo y que con ella pretende que no se le pueda tildar de favorecido.

“He rechazado toda remuneración que procediera del erario público”, dijo el escritor. “He dicho en no pocas ocasiones que en el caso de que se me concediera no podría aceptar premio alguno. Hasta ahora no se había dado el caso, con excepción de Nacional de Traducción [que Marías ganó en 1979 por La vida y las opiniones del caballero Tristram Shandy]. Ahora que se da el caso, sería aprovechado desdecirme de lo manifestado. Confío en que no se tome mi postura como un feo. Lamento no poder aceptar lo que en otras épocas habría sido motivo de alegría”.

Reveló también que en 2011 la Real Academia Española —de la que Marías es miembro— consideró proponer su nombre para el Premio Cervantes, pero él intervino para impedirlo. “Les dije que agradecía su confianza pero les rogaba que se abstuvieran de poner mi nombre, porque si me lo hubiesen dado no lo podría aceptar, y si yo era avalado por la RAE alguien podía considerar que era la RAE quien hacia un feo, o lo rechazaba, a través de mí. Me hicieron caso y omitieron mi nombre”.

“Debo hacer hincapié en que quiero agradecer la gentileza del jurado”, continuó Marías. “Incluso la persona del Ministerio de Cultura que me ha llamado a la hora del almuerzo para comunicarme este fallo, al disculparme por no poderlo aceptar, me ha comentado que uno de esos miembros —no tenía idea de que se fallaba hoy el premio ni de quiénes eran los miembros del jurado— mencionó que podría rechazarlo pero aun así consideraron que no era asunto suyo y que tenían que premiar el libro más merecedor según ellos. El jurado decidió que a ellos no les competía meterse en esa cuestión, han cumplido su tarea. Y por eso debo agradecérselo más aun”.

Sin embargo, no dejó de manifestar alguna satisfacción por la concesión del premio a su novela. “Es algo halagador que una novela que hayas escrito, con mucha inseguridad, sea reconocida; pero no he tenido dudas a la hora de pensar que, como he expresado varias veces, no lo aceptaría. Recuerdo que ha habido autores (aunque no voy a hacer nombres) siempre muy alejados del poder, que se habían manifestado así, y sin embargo, cuando se les dio un premio nacional, lo aceptaron. En este país hay poca memoria para lo que conviene; la gente puede cambiar de opinión, y me parece bien; pero me parecería inconsecuente, una cierta sinvergonzonería que con mi postura de estos años de pronto hoy, por un premio con una cantidad apreciable de dinero, dijera que sí. Habría sido indecente por mi parte”.

El autor de Corazón tan blanco aprovechó la rueda de prensa para recordar que los recortes que el gobierno de España ha aplicado al sector cultural han afectado directamente a las bibliotecas públicas. “Creo que es mejor que ese dinero el Ministerio lo destine a lo que le parezca. Ojalá lo destinaran a las bibliotecas públicas, que han recibido un presupuesto de cero euros para 2013, lo cual me parece escandaloso. Entiendo que haya recortes en Cultura cuando es necesario, a sectores como el cine, el teatro, la ópera, que son efectivamente caros, pero no entiendo que afecte a las bibliotecas públicas. Que el presupuesto sea cero para las bibliotecas públicas me parece escandaloso”.

Mencionó algunos casos de autores que merecían un premio nacional y jamás se lo concedieron, como el de su padre, el filósofo Julián Marías, o los escritores Juan Benet, Juan García Hortelano o Eduardo Mendoza. “Fueron maestros míos y si ellos no lo recibieron, quizás pensaba en por qué habría de merecerlo yo. Pensé: tal vez es mejor estar en la lista de los que no. Aunque luego lo hayan recibido escritores como Ferlosio o Muñoz Molina también lo han recibido algunos muy malos. Todo esto también ayudó a que tomara la decisión”.

Dotado con 20.000 euros, el Premio Nacional de Narrativa reconoce la mejor obra de narrativa publicada en España en 2011 en castellano o en cualquiera de las otras lenguas cooficiales. El jurado estuvo formado, entre otros, por Clara Sánchez, Soledad Gallego-Díaz Fajardo, Fernando Rodríguez Lafuente, Javier Cercas y Marcos Giralt Torrente, ganador de la pasada edición del galardón por su libro Tiempo de vida.

Marías (Madrid, 1951) es autor de Los dominios del lobo, Travesía del horizonte, El monarca del tiempo, El siglo, El hombre sentimental (Premio Ennio Flaiano), Todas las almas (Premio Ciudad de Barcelona), Corazón tan blanco (Premio de la Crítica, Prix l’Oeil et la Lettre, IMPAC Dublin Literary Award), Mañana en la batalla piensa en mí (Premio Fastenrath, Premio Rómulo Gallegos, Prix Femina Étranger, Premio Mondello di Palermo), Negra espalda del tiempo, de los tres volúmenes de Tu rostro mañana:1 Fiebre y lanza (Premio Salambó), 2 Baile y sueño, 3 Veneno y sombra y adiós, y de Los enamoramientos (Premio Qué Leer), entre otros. Fue profesor en la Universidad de Oxford y en la Complutense de Madrid. Sus obras se han publicado en 42 lenguas y en 52 países, con más de seis millones de ejemplares vendidos.

Fuentes: El PaísLa Vanguardia