Por ser dueña de “una prosa intimista, rigurosa, que plantea y resuelve continuos retos verbales y estéticos”, el jurado integrado por los escritores Yolanda Arroyo Pizarro, Antonio Ortuño y Cristina Rivera Garza decidió otorgar este 29 de octubre el XX Premio de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz a la escritora chilena Lina Meruane, por su novela Sangre en el ojo (Eterna Cadencia, 2012). La narradora recibirá el 28 de noviembre el galardón, dotado con 10.000 dólares, en la 26ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL).
El jurado del Premio Sor Juana consideró que Sangre en el ojo es “una novela sobrecogedora, formalmente arrojada, que ofrece una antropología interna de su narradora y una reflexión del tiempo que pasa por su cuerpo y su conciencia, y que equilibra con gran talento la búsqueda de un lenguaje personal con la seducción narrativa”.
Nacida en Santiago de Chile en 1970, Meruane es escritora y ensayista. Su obra de ficción incluye los relatos de Las Infantas (1998), así como las novelas Póstuma (2000), traducida al portugués en 2001, Cercada (2000) y Fruta podrida (2007), además de numerosos cuentos publicados en antologías y revistas en español, inglés, alemán y francés. Ha recibido becas de escritura del Fondo de Desarrollo de las Artes de Chile, de la Fundación Guggenheim y de la Nacional Endowment for the Arts.
En 2006 ganó el premio del Consejo Nacional de la Cultura y de las Artes de Chile a la Mejor Novela Inédita por Fruta podrida, y en 2011 ganó el Premio Anna Seghers. Actualmente enseña literatura y cultura latinoamericana en el Liberal Studies Program y da talleres en el Máster de Escritura Creativa en Español de la Universidad de Nueva York.
Sobre Sangre en el ojo, el jurado del XX Premio de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz explicó que “presenta la intensa travesía de Lucina, la narradora, a través de la enfermedad, entretejiendo con habilidad los territorios de la autobiografía y la ficción, y destaca también por sus amplios recursos gramaticales y sintácticos —la estructura misma de oraciones y párrafos; la naturaleza indirecta de los diálogos, el uso de la segunda persona del singular como receptora de discurso—, en los que se encarnan la fragilidad del cuerpo y la entereza de los sentimientos”.
Instituido en 1993, el Premio Sor Juana Inés de la Cruz fue concebido y bautizado por la escritora nicaragüense Milagros Palma. Se trata de un reconocimiento al trabajo literario de las mujeres en el mundo hispano, que premia a la autora de una novela publicada en español con 10.000 dólares en efectivo. Es entregado anualmente por la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y auspiciado por la Universidad del Claustro de Sor Juana y Faber-Castell de México.
Ya con veinte ediciones en su haber, el galardón fue concedido por primera vez a Angelina Muñiz-Huberman (1993), a quien siguieron Marcela Serrano (1994), Tatiana Lobo (1995), Elena Garro (1996), Laura Restrepo (1997), Silvia Molina (1998) y Sylvia Iparraguirre (1999).
En 2000 fue declarado desierto. Desde entonces ha sido entregado a Cristina Rivera Garza (2001), Ana Gloria Moya (2002), Margo Glantz (2003), Cristina Sánchez-Andrade (2004), Paloma Villegas (2005), Claudia Amengual (2006), Tununa Mercado (2007), Gioconda Belli (2008), Cristina Rivera Garza (2009), Claudia Piñeiro (2010) y Almudena Grandes (2011).
Fuente: FIL