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Luis Goytisolo
Goytisolo: la novela está en declive.
El español Luis Goytisolo gana el Premio Anagrama de Ensayo
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Su libro Naturaleza de la novela narra el desarrollo del género a través de los siglos y expone sus ideas sobre el futuro: “El libro impreso se convertirá en un objeto de coleccionismo, algo así como un vino de reserva para sibaritas”.

El escritor barcelonés Luis Goytisolo ganó el 41º Premio Anagrama de Ensayo con la obra Naturaleza de la novela, en la que analiza el origen y la genealogía del género novelístico. El finalista del premio, al que se habían presentado 131 originales, fue Jorge Carrión por su obra Librerías, según se anunció este miércoles 3 de abril. La obra ganadora se editará el próximo mayo, mientras que el ensayo finalista aparecerá en septiembre.

El editor Jorge Herralde, fundador de Anagrama, subrayó que es el primer ensayo íntegro de Goytisolo (Barcelona, 1935), “muy sintético y nada académico”, en el que explica toda la trayectoria de la novela a lo largo de los siglos y que acaba con “un canto a la persistencia de la gran literatura”.

En Naturaleza de la novela, Goytisolo aborda algunos de los temas que ya trató de manera tangencial en sus artículos ensayísticos-literarios reunidos en El porvenir de la palabra (2002).

Sin embargo, sólo en Naturaleza de la novela el autor plantea y desarrolla los aspectos fundamentales a los que alude el título y se interroga sobre qué es ese género literario llamado novela, lo que hoy entendemos por tal, cuándo se inicia, cuáles son sus orígenes y características y cuáles los factores directos e indirectos que propician su formación como género.

No soslaya tampoco Goytisolo en su análisis la recurrente crisis de la novela y las circunstancias en las que se produce actualmente.

Goytisolo quiere ser “positivo y optimista” respecto de la gran literatura, de las grandes novelas: “Igual que en la actualidad leemos a cualquier escritor griego clásico, en formatos e idiomas para ellos impensables, igual pasará con las novelas actuales”.

“La novela, tal como la entendemos hoy, está muy vinculada al Renacimiento, a la imprenta y a la secularización”, en un momento en el que, recuerda Goytisolo, “la pintura abandona las iglesias, la música deja de ser religiosa y se convierte en clásica, y la arquitectura deja de dedicarse a construir catedrales fundamentalmente”.

A su juicio, el Quijote es, sin duda, la primera gran novela, por sus componentes, entre ellos el humor, y a partir de la obra de Cervantes, “el género evolucionó y su época de auge se produjo de mediados del siglo XIX a la mitad del XX”.

En los años cincuenta del pasado siglo empieza el declive, emparejado a “un cambio en los ámbitos sociales y no a la irrupción del cine”, pues a su juicio cine y literatura “se han beneficiado mutuamente”.

Goytisolo sitúa el problema del género novelístico en los años ochenta, cuando empezaron a aparecer otros factores, como “la mayor dedicación a ver la televisión, Internet y la informática, que han acabado afectando a la novela y también al cine”.

“Los hábitos sociales tienen un papel fundamental. A partir de la imprenta se pudo leer en privado y evolucionó deprisa”, añade. “El Quijote fue el gran punto de partida. De mediados del siglo XIX a mediados del XX fue una época de auge, pero luego empieza el declive, y cuando llega la televisión, y volvemos a hablar de hábitos sociales, la gente tiene menos tiempo para la lectura”.

“La novela está en declive. No acabará, pero será distinta”. “La considero en fase de extinción”, afirma el autor en el epílogo del libro. Una crisis que el autor barcelonés detecta en otras artes, como la arquitectura, la pintura que también vivió su decadencia con el final del caballete, o la música clásica, que fue otra cosa a partir de los últimos grandes compositores, Stravinski y Bartok.

A Goytisolo le preocupa que la lectura se convierta en una actividad especializada y que la gran mayoría deje de leer obras de cualquier tipo de creación literaria. “Me preocupa, en el fondo, que la cultura, y más concretamente la literaria, se convierta para las mayorías en algo prescindible, accesorio”, señala en el epílogo de su libro.

La revolución tecnológica e Internet “marcan una época tan importante como lo fue el nacimiento de la imprenta”, asegura. “¿Cuál será el futuro? Es muy difícil de imaginar, como fue difícil imaginar en el siglo XV lo que iba a significar la imprenta”. El escritor prevé que se inventarán nuevos artilugios que hagan la lectura más cómoda y, dice en el epílogo de su obra premiada: “El libro impreso se convertirá en un objeto de coleccionismo, algo así como un vino de reserva para sibaritas”.

Goytisolo ganó el Premio Biblioteca Breve con su primera novela, Las afueras. De su vasta obra destaca la tetralogía novelística Antagonía, que Anagrama publicó en 2012 por primera vez en un solo tomo: Recuento, Los verdes de mayo hasta el mar, La cólera de Aquiles y Teoría del conocimiento. Es miembro de la Real Academia Española (RAE) y ha obtenido, entre otros premios, el Nacional de Literatura y el de la Crítica.

Librerías, la obra con la que Jorge Carrión resultó finalista del Anagrama, es un recorrido por expendios de libros de todo el mundo, su historia, las relaciones que mantuvieron con escritores o cómo se convirtieron en centros culturales o de resistencia política.

Carrión (Tarragona, 1976), doctor en humanidades por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, donde imparte clases de máster de creación literaria, teoría del viaje y periodismo cultural, afirma que las librerías viven momentos complicados y que cuando corrija el libro tendrá que anotar alguna “defunción”, como la barcelonesa Catalònia.

“Las librerías aparecen y desaparecen y se reconvierten, como una en Estambul que es también restaurante o las de Madrid que venden libros a peso. Sobrevivirán, pero tendrán que cambiar radicalmente”, explica.

El jurado del premio Anagrama, dotado con 8.000 euros, estaba compuesto por Salvador Clotas, Román Gubern, Xavier Rubert de Ventós, Fernando Savater y el editor Jorge Herralde.

Fuentes: EFEEl País