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Historietistas mexicanos rindieron homenaje a Carlos Monsiváis
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Mesa “Ese personaje de historieta, Carlos Monsiváis”
La mesa “Ese personaje de historieta, Carlos Monsiváis”. rindió homenaje al autor de Días de guardar.

Carlos Monsiváis no sólo reunía los atributos para ser todo un personaje de historieta, sino que “era un verdadero superhéroe”, aseguró Rafael Barajas, “El Fisgón”, durante una mesa redonda realizada el pasado sábado 22 de junio en el Museo del Estanquillo, en Ciudad de México, y en la que se evocó de forma cariñosa al escritor y periodista en el tercer aniversario de su fallecimiento, cumplido el 19.

“Era un personaje de historieta en el sentido completo de la palabra. Es la única persona que he conocido que tenía superpoderes: tenía una supermemoria, una supervelocidad intelectual y de trabajo, y además era superchistoso”, destacó el monero del diario La Jornada, quien lamentó que ningún historietista haya logrado hacerle justicia al autor de Días de guardar.

“Ese personaje de historieta, Carlos Monsiváis”, fue el título de la mesa organizada como parte del homenaje intitulado “A tres años sin límite de tiempo”, para conmemorar la mencionada efemérides luctuosa.

Antonio Helguera y José Hernández, caricaturistas de La Jornada, fueron los otros participantes de la sesión, efectuada en la terraza del recinto, en el que se resguardan y exhiben varias de las colecciones integradas en vida por Monsiváis.

Una de las grandes incógnitas que “El Fisgón” mantiene hasta la fecha en relación con Monsiváis, según confesó él mismo, es en torno a la sobrehumana capacidad de éste para tener conocimientos puntuales sobre una multiplicidad de temas, sin importar lo raro o complicados que fueran.

“Todos los sábados, después de ir a Plaza del Ángel, nos reuníamos a tomar café y él nos contaba una serie de historias fantásticas, y lo más increíble es que eran ciertas. Por más complicado que fuera el tema, Carlos lo sabía y lo manejaba; para mí sigue siendo un misterio cómo le hacía para estar al tanto de todo, es algo que no se puede explicar”, resaltó.

“Creo que eso se debe a dos razones: tenía una memoria espectacular, increíble, y no dormía, tiempo que utilizaba para leer, lo cual hacía a una velocidad increíble”, acotó.

Para “El Fisgón” sigue siendo un misterio por qué Carlos Monsiváis no se adentró más en la actividad literaria, cuando contaba con la capacidad suficiente para escribir “una de de las grandes novelas de este país”, además de ser un excelente versador y poder improvisar inclusive canciones.

“Un día le pregunté por qué no escribía poesía y me respondió que porque no era lo suyo, lo mismo que me dijo cuando le pregunté respecto al cuento y la novela, aunque tenía la capacidad de improvisar de corrido excelentes relatos”, agregó el monero.

Antonio Helguera dedicó su participación a recordar a Monsi como un personaje real en la historieta Chanoc, en la que aparecía como el Sabio Monsiváis, un científico e inventor medio loco.

Era, aseguró, una personalidad que “le hubiera quedado muy bien a Carlos. Cuando tuve ocasión de conocerlo en persona me di cuenta de que el personaje real superaba al ficticio, cuando debía ser al revés, si bien Monsi no era un científico loco ni inventor de cosas, aunque sí era inventor en otro sentido y científico loco de las letras”.

En su turno, José Hernández definió a Monsiváis como “el más grande caricaturista que ha tenido México”, y agregó que si una virtud le admiraba era su “facilidad de utilizar la palabra exacta para decir aquello que quería expresar”, además de su ilimitada erudición, que lo convertía en “una enciclopedia andando”.

Fuente: La Jornada