Eduardo Mendoza se convirtió el viernes 12 de julio en el primer autor cuya obra está escrita casi íntegramente en lengua castellana que recibe un Premio Nacional de Cultura de la Generalitat de Cataluña.
El reconocimiento se produce apenas un año después de que el presidente del Consell Nacional de la Cultura i les Arts (Conca), Carles Duarte, subrayase la posibilidad de que un escritor catalán con obra en lengua castellana pudiera obtener el galardón, y admitiese que estos autores “no son tratados justamente ni aquí ni fuera de aquí”.
En abril de este año, el reglamento del premio fue modificado y se suprimieron las diversas categorías que lo integraban, entre ellas la de literatura, a favor de una única nominación general. Los premios, según los estatutos, deberían reconocer a los creadores “por su contribución singular a la cultura catalana y a su enaltecimiento, valorando preferentemente la excelencia, la innovación, la trayectoria y la proyección”.
Además del autor de La ciudad de los prodigios, también han sido premiados la escritora Imma Monsó, el filósofo Josep Ramoneda, el dramaturgo Hermann Bonnín, la oceanógrafa Josefina Castellví, el pianista de jazz Agustí Fernández, el cineasta Josep Maixenchs, la diseñadora de joyas Elsa Peretti y el escultor Francesc Torres Monsó. La entrega de los premios, dotados cada uno con 15.000 euros, tendrá lugar el próximo 8 de octubre.
Los Premios Nacionales de Cultura de Cataluña ya habían reconocido también artículos periodísticos en castellano de Joan de Sagarra o, fuera del ámbito de la literatura, al dibujante Miguel Gallardo y al cineasta Isaki Lacuesta, cuya obra es mayoritariamente en castellano.
Mendoza, sin embargo, ha desarrollado la práctica totalidad de su carrera en castellano —escribió en catalán la obra de teatro Restauració— y el Conca le ha reconocido por, según explica en un comunicado, ampliar “los márgenes de la narrativa actual con ironía y sentido de la parodia”.
“Sus novelas crean una conexión biográfica y estética entre el autor y su ciudad de origen, Barcelona, haciendo un retrato interpretativo en clave de pasado y de presente”, explica el organismo.
Fuente: ABC