Casi 400 mil personas colmaron los espacios de la 14ª Feria Internacional del Libro de la Universidad de Carabobo (Filuc), que con la presencia de destacados invitados internacionales se ha convertido en los últimos años en un evento literario de promoción de la lectura que nadie quiere perderse.
Con un espectáculo de la agrupación Flamenco Negro concluyó este 20 de octubre el evento, que durante 9 días y bajo el lema “El libro, ventana al mundo” puso al estado Carabobo como la capital editorial e intelectual de Venezuela, con la asistencia de 13 escritores internacionales, once de ellos de España, país invitado de honor, así como la presencia de varios de los más destacados autores nacionales.
Cuatro mil metros cuadrados fueron dispuestos en el complejo ferial del Centro Comercial Metrópolis, en San Diego, en los que niños, jóvenes y adultos recorrieron los ochenta stands y los diferentes salones donde se realizaron foros, conversatorios y presentación de nuevas publicaciones.
En la inauguración, que tuvo lugar el 12 de octubre, le correspondió a la narradora venezolana Ana Teresa Torres pronunciar el pregón de apertura. “Quizá les parece exagerado lo que voy a decir”, enfatizó Torres, “pero toda la vida está en los libros, en las palabras que los componen. No podemos vivir sin ellas, sin el lenguaje que nos denomina, nos identifica, nos permite las transacciones humanas; nos recoge en la historia, nos proyecta al futuro; nos da cuenta del presente”.
Entre las actividades celebradas en el marco de la Filuc destacó el seminario de narrativa venezolana “Desde lo clásico a lo contemporáneo”, en el cual se analizó cómo ha sido el reconocimiento de los autores venezolanos en el exterior. Según lo expuesto por varios de los participantes, a pesar de que en Venezuela existen escritores valiosísimos, no son tan reconocidos fuera.
El escritor y académico de la lengua Carlos Pacheco opinó que el conocimiento de la literatura venezolana en el exterior es casi nulo, salvo algunas excepciones. En la discusión se planteó el significado y la relevancia de la nacionalidad del escritor, por aquello de que algunos han nacido en un país pero crecen y se dan a conocer en otro. Un ejemplo de este caso es el venezolano, pero reconocido internacionalmente, Andrés Bello.
La jornada contó además con la participación de los reconocidos escritores y profesores universitarios José Pulido y Carlos Sandoval.
En el transcurso de la actividad se desarrollaron varias aristas sobre la narrativa, desde la clásica venezolana hasta la contemporánea, así como la edición de una antología de cuentos de los autores José Balza, Adriano González León y Rómulo Gallegos. También se destacó la obra de Julio Garmendia (1898-1977) y se criticó la inexistencia de cifras confiables en torno al universo lector en Venezuela.
Durante la 14ª Filuc se rindió homenaje a personalidades y organizaciones del mundo del libro: la escritora y abogada Elisa Lerner (Valencia, Venezuela, 1932), Premio Nacional de Literatura 2000; el poeta, ensayista y narrador venezolano José Joaquín Burgos (Guanare, Portuguesa, 1933), autor de Piel de sueño (1996) y Don Juan de los Poderes (2003), entre otros títulos; el impresor y editor venezolano Javier Aizpúrua (Orio, Gipuzkoa, País Vasco, 1944), creador de la Editorial Ex Libris; la editorial catalana independiente Candaya, dirigida por Paco Robles y Olga Martínez, y el Papel Literario del diario El Nacional.
Otro aspecto de la feria que merece ser destacado es el ya tradicional Chamario —llamado así por un libro del poeta Eugenio Montejo cuyo título se deriva de “chamo”, palabra que en Venezuela sirve para referirse a los chicos—, el espacio para los más pequeños, y que en esta edición recibió a más de cinco mil niños que disfrutaron de las actividades programadas para la promoción del libro y la lectura, que comprenden presentaciones de cuentacuentos, libros, obras teatrales y ciclos de cine.
La coordinadora del Chamario, Ana Karina Arenas, informó que los niños que han visitado el espacio provienen de unas 200 instituciones educativas de diferentes municipios de la región. Los docentes encargados de traer a los estudiantes cada año coordinan la visita del colegio que representan. “Lo hacen con mucho esfuerzo; sin embargo, llegan al espacio y los niños disfrutan”.
El Chamario contó, como en todas las recientes ediciones de la feria, con una gran variedad de promotores de lectura, como Pío Lara, Fernando Contreras, Linsabel Noguera y Herber Oliben, quienes narraron mitos y leyendas como El Silbón, La Sayona y La Siguapa.
Diferentes autores presentaron una gran variedad de libros para niños en este espacio para los más pequeños. También se entregaron los premios a los ganadores del 6º Concurso de Cuentos Infantiles Chamario 2013.
“El libro, ventana al mundo”, lema de esta edición de la feria, “sirvió como punto de partida para conocer y reafirmar los indisolubles vínculos que nuestra literatura venezolana tiene con la canaria, lazos que no sólo están relacionados con la palabra y con compartir la lengua castellana, sino también con aspectos culturales, sociales, e incluso económicos”, resaltó Rosa María Tovar, presidenta de la Filuc, durante la jornada de clausura.
Tovar agradeció el apoyo de Moisés Morera, representante de la Embajada de España en Venezuela, que calificó como crucial en la realización del evento. “Le agradecemos su alianza incondicional, porque gracias a ella y junto con las casas editoriales, pudimos presentar al público a excelentes invitados internacionales reconocidos tanto en Europa como en América Latina”.
Este año Filuc quiso homenajear a España como país invitado de honor, porque en ediciones anteriores fue una pieza fundamental para el desarrollo y la consolidación de la feria. “Se lo merecían y por eso decidimos establecer contacto con el Instituto Cervantes, para que nos apoyaran en nuestra misión de contribuir y promover el aprendizaje a través de la lengua castellana, que es la segunda en habla a nivel mundial”.
La rectora Jessy Divo de Romero acompañó a los miembros del comité organizador de la Filuc para dar sus palabras a propósito del cierre del complejo ferial, el domingo 20. Afirmó que con la realización de este evento cultural la UC continúa reafirmando su pluralidad y compromiso con el país.
“Esta exitosa feria se ha convertido en la primera del país, y es por ello que a partir de mañana haremos entender al gobierno que la Filuc reclama y demanda un espacio para su feria. Agradezco a este maravilloso equipo la realización de este evento, porque no dejan de trabajar nunca”, dijo Divo de Romero.
La máxima autoridad de la casa de estudios manifestó que durante nueve días en Carabobo “se consistió el libro”, al tener la presencia de miles de personas en el complejo ferial para acercarse a la lectura.

Chamario: los niños ante la lectura.
Fuente: Filuc