El legado del polifacético escritor y periodista Manuel Vázquez Montalbán pervive a los diez años de su muerte, como lo demuestra el congreso internacional celebrado en Barcelona el 18 y 19 de octubre, y en el que los participantes reivindicaron “la mirada montalbaniana” sobre la realidad.
El profesor Francesc Salgado, miembro de la Asociación Internacional de Estudios Manuel Vázquez Montalbán, explicó que los expertos que asistieron al evento analizaron tanto el legado del intelectual y su influencia en diferentes ámbitos, desde el fútbol a la política, como la “proyección de su pensamiento hacia el futuro”.
A su juicio, se trata de una figura que “tenía una forma de enfrentarse a la vida de una manera crítica, lúcida y creativa, sin olvidar la ironía, que creía en lo que creía, pero con distanciamiento”.
Salgado, cuya tesis doctoral versa sobre el Montalbán periodista, sostiene que al periodismo de hoy “le conviene mucho la mirada montalbaniana, porque, aunque hay gente crítica y lúcida, no abunda”.
En su opinión, lo que ocurre hoy, en un contexto mediático diferente al de antes de 2003, es que “hay trincheras muy bien puestas y algunos que intentan saltarlas, como lo haría Manolo, pero hay poco creador de opinión, y los que hay tienen muy poca influencia”.
El congreso, inaugurado por el escritor Eduardo Mendoza, quien ofreció una visión desmitificadora de la figura de su amigo, contó con la participación tanto de personas que lo conocieron en la intimidad, como su viuda Anna Sallés, como del profesor de la Universidad de Oslo José María Izquierdo.
Otro de los que viajaron a Barcelona para sumarse al congreso fue el dibujante Antonio Fraguas, “Forges”, quien rememoró su trabajo junto al escritor durante una época en la revista Interviú, en una sección conocida como “El Triángulo de las Bermudas”.
“Forges” aseveró que para él era como un hermano o un primo mayor, “una referencia”, alguien que “sabías que nunca iba a meter la pata”.
Sobre sus colaboraciones, desveló que tenían prohibido hablar de ello y cada uno, desde espacios diferentes, hacían su trabajo. “Hoy, viendo los artículos que le ilustré, me he quedado helado al ver cómo la comunicación fue siempre absoluta, sin que nos hiciera falta Internet”, apostilló.
Preguntado sobre qué cree que ocurriría si Vázquez Montalbán estuviera vivo, “Forges” no lo pensó y afirmó que, “si él estuviera, muchas de las cosas que están pasando no ocurrirían”.
En el congreso se ahondó en las últimas publicaciones sobre el autor barcelonés, como una biografía revisada de Josep Saval; El ruido y la furia, de José Colmeiro (Editorial Iberoamericana); El periodista voraz y Crónicas del Barça, de Francesc Salgado, en edebate; Nueva colección de Carvalho, con prólogo de Georges Tyras (Planeta), y Escritos subnormales, de Galaxia Gutenberg.
Asimismo, su hijo Daniel Vázquez Sallés presentó en la librería Negra y Criminal de Barcelona el libro Recuerdos sin retorno (Península), en el que, como indica su título, rememora la relación con su progenitor y muestra a un Vázquez Montalbán “de vida más terrenal”.
Empezó esta obra hace ocho años, pero consideró que las primeras cien páginas “eran demasiado viscerales” y las guardó en un cajón hasta que el editor Manuel Fernández Cuesta, fallecido en julio, le propuso un nuevo libro para una nueva colección y, con la base de lo que tenía escrito, armó este relato.
La Biblioteca Nacional de España (BNE) se sumará al homenaje a Montalbán con un ciclo de tres conferencias, entre noviembre y diciembre, con la participación de los escritores Almudena Grandes y Pere Gimferrer, y el periodista Enric Juliana.
Fuente: EFE