La escritora chilena Isabel Allende aseguró que cuando reciba el premio Carl Sandburg Literary, este 23 de octubre en Chicago, EUA, lo hará en representación de autores latinoamericanos e hispanos que no tienen el merecido reconocimiento en este país.
“Estoy muy feliz, primero porque hay muy pocos latinos representados en los premios que dan en Estados Unidos. Este es un premio muy importante y yo siento que, al recibir el premio, lo reciben también muchos escritores latinoamericanos, chicanos y otros hispanos que escriben en inglés que no han tenido el reconocimiento”, dijo la autora.
Allende dijo sentirse en buena compañía, ya que autores de la talla de Toni Morrison y Kurt Vonnegut, entre otros, han recibido este prestigioso premio, que recibe el nombre del laureado poeta de Illinois Carl Sandburg (1878-1967).
“Otra cosa que para mí también es importante es que los poemas de Carl Sandburg me recuerdan mucho al poeta Pablo Neruda”, comentó Allende, que recibe este premio, que concede la Fundación de la Biblioteca Pública de Chicago, junto con el escritor y periodista estadounidense Michael Lewis, autor de obras como Moneyball y The Blind Side, ambas llevadas a la gran pantalla.
La presidenta y directora ejecutiva de esta fundación, Rhona Frazin, dijo que su organización cada año “considera a los autores cuyo trabajo en conjunto ha estimulado al público a llevar un dialogo sobre cuestiones importantes y haya concienciado a la gente sobre la importancia de la palabra escrita”.
La autora de libros como La casa de los espíritus (1982) y Paula (1994) es una de las escritoras latinoamericanas más exitosas, con 57 millones de copias vendidas de su veintena de libros publicados.
Por otra parte, la escritora explicó que en enero próximo saldrá al mercado estadounidense su primer libro policíaco, Ripper, y lo hará en varios idiomas simultáneamente, incluido en inglés y español.
La autora chilena aseguró que le concierne la problemática de los inmigrantes hispanos en este país y su lucha por la reforma migratoria. “Yo fui indocumentada en Venezuela cuando recién llegamos después del golpe militar en Chile”, recordó.
“Fue muy poquito tiempo, pero lo suficiente como para tener una idea de lo que significa no ser bienvenido en alguna parte y estar siempre expuesto a ser deportado, a ser arrestado, a ser molestado por la policía”.
La autora, quien reside en California, dirige la Fundación Isabel Allende para trabajar con las comunidades inmigrantes en Estados Unidos: “Hacemos trabajos con inmigrantes y sabemos lo difícil que es la vida de la gente indocumentada”.
Fuente: EFE