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José María Merino
Merino: obra arriesgada y bien resuelta.
José María Merino gana el Premio Nacional de Narrativa de España
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El escritor español José María Merino (A Coruña, 1941) ha sido reconocido con el Premio Nacional de Narrativa de su país, dotado con 20.000 euros, que obtiene por la obra El río del Edén, según anunció el Ministerio de Cultura el pasado 25 de octubre.

El escritor gallego ha sido escogido por un jurado formado, entre otros, por Salvador Gutiérrez Ordóñez, Ángeles Encinar Félix, Fernando Valls Guzmán, Paula Izquierdo y Marcos Giralt Torrente, ganador en 2011. El ganador de la pasada edición fue Javier Marías, quien rechazó el galardón.

Los jueces consideraron que “se trata de una obra en la que el autor adopta una segunda voz autorreflexiva para dar vida a un microcosmos familiar, que gira en torno a un niño con discapacidad y a las crisis que su aparición provocan en la vida familiar”.

“Constituye una obra tanto técnicamente arriesgada como bien resuelta, que va adquiriendo tensión a medida que avanza el relato y cuyos problemas cruciales, como el derecho a una muerte digna, se encuentran perfectamente expuestos”, subrayaron.

Merino nació en A Coruña en 1941, aunque se le identifica con León, pues allí vivió un largo período de su vida, hasta que se trasladó a Madrid. Ha sido colaborador de la Unesco para Hispanoamérica y director del Centro de las Letras Españolas (Ministerio de Cultura). Es miembro de la Real Academia Española de la Lengua.

“Dicen que un ser humano tarda poco más de ocho segundos en enamorarse, y mientras mirabas y escuchabas a aquella chica, sentiste hacia ella ese invencible afán de proximidad con que el amor se reviste cuando surge”, escribe Merino.

Según resume Alfaguara, Daniel, el protagonista de El río del Edén, recorre en compañía de su hijo Silvio los parajes del Alto Tajo, lugar legendario en el que piensa esparcir las cenizas de su esposa. Son los mismos lugares en que el hombre y la mujer, en su primera juventud, compartieron una fuerte pasión amorosa. Al hilo de la caminata, el hombre recuerda su emocionante historia de amor, traición y arrepentimiento.

Narrada desde una segunda persona, “que compone a la vez un flujo de conciencia y una narración objetiva”, Merino “vuelve a confrontar los ámbitos ajenos e indiferentes de la naturaleza —los espacios naturales— con ese desasosiego sentimental y moral que está en la sustancia misma del ser humano”.

El río del Edén, dice la editorial, “conforma un drama amoroso y familiar muy propio de los tiempos que vivimos, y que sin embargo mantiene vigentes aspectos de la realidad que han sido permanentes estímulos para la ficción literaria”.

Fuente: La Vanguardia