Letras
Poemas

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Estrofas escondidas

Quisiera ser de blanco papel pliego,
Con mi sangre roja llenar mi pluma,
Plasmar con ella sueños de espuma,
Saciar con versos mi anhelo ciego.

Cada palabra esperanzado ruego
Que emerge de un delirio como bruma,
Esperando que el tiempo la consuma
Mi voz a esta liviana hoja entrego.

¿Qué papel dura el paso de los días?
¿Qué tinta no se borra con los años?
¿Qué marea no arrastra al mar poesías?

Son los versos perdidos ermitaños,
Escondidos entre las nieves frías,
En la frialdad de anaqueles antaños.

 

Falsa brisa de alcohol

Queda ya la sombra del desencanto,
El abrazo frío que trae el destino,
Circunstancias que tornan desatino
Transformando la realidad en llanto.

Al alma de acritud le cubre un manto,
Es el tiempo que se vuelve ladino,
Se escuda el ser tras un chato de vino,
Beber como vivir le amarga tanto.

Encontrar quiere en un vaso la risa,
Trae una botella esperanza a su vida,
El vapor del alcohol la cuesta alisa.

Pero es senda falsa la bebida,
Engañosa es la dicha de su brisa,
Sin dueño queda su entraña perdida.

 

Perdido en el vivir

En la distancia el ser confundido
Cuando vivir parece lejanía,
El pasado es un arca ya vacía
De recuerdos en un tiempo perdido.

Quien sentir la vida ha conocido
Muere cuando marcha su alegría,
La soledad es morada tan fría
Que nulo con ella se ha sentido.

¿Qué queda cuando se apaga un sueño?
¿Cómo caminar ciego en el destino
Teniendo sólo vivir como empeño?

Desvarío que torna desatino,
Se hace la esperanza del hombre dueño
Pero es un laberinto su camino.

 

Última hora

Caminando hacia un oculto horizonte,
La vida es el despertar de un mañana,
Es una fuente que agua fresca emana,
Senda perdida de extinto bisonte.

Cuando el morir con el ser se confronte
En el futuro de una senda anciana,
Tiempo es que en el sentir se desgrana,
Reducto del sino que el alma afronte.

¿Qué quedará de la ansiedad vivida?
¿Qué de la incertidumbre constante?
¿Qué de esa inquietud tanto perseguida?

El final, reposo del caminante,
Solaz después de tan eterna huida,
Tras desazón por la vida causante.

 

Recorrido amargo

Buscando errante el camino perdido,
Secos los labios, rota la mirada,
La pena hiere como una espada,
Deseando morir sin haber vivido.

El espíritu a la ilusión vendido,
El sueño que trae la esperanza alada,
Con la entraña de llorar cansada,
Del dolor de la vida el hombre ha huido.

Desazón sólo el día recorriendo,
Harto ya el corazón indiferente,
En su apatía la muerte sintiendo.

Torna el morir reposo de la mente,
El dolor al alma una llaga abriendo
Cuando la pena es de amargor simiente.