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Rubén Blades y el autor venezolano Edgar Borges llenan el Cervantes-NY
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Edgar Borges y Rubén Blades
Edgar Borges y Rubén Blades en el Cervantes de Nueva York.

Como parte de las actividades programadas para la promoción de la edición digital del libro Vínculos: apuntes con Rubén Blades, publicada por el sello Leer-e —y que complementa la edición impresa aparecida en noviembre con Alvaeno Ediciones—, el jueves 6 de marzo se realizó en el Instituto Cervantes de Nueva York (EUA) un conversatorio que tuvo como protagonistas al escritor venezolano Edgar Borges y al afamado cantautor panameño Rubén Blades.

Según nota de prensa de la editorial, el aforo del Cervantes no se dio abasto para el público que acudió al evento, y en el que el director de la institución, Ignacio Olmos, pronunció unas palabras introductorias en las que afirmó que Blades “dividió la historia de la salsa en un antes y después de su obra”, y que Borges “apuesta por la ficción como vía transformadora de realidades”.

Después le correspondió el turno a Ignacio Latasa, editor del libro, quien reveló que había propuesto la fecha del evento porque ese día cumplía años el escritor colombiano Gabriel García Márquez, uno de los principales referentes literarios en la obra de Blades, hasta el punto de que en 1987 grabó la producción Agua de luna, basada en los relatos del Premio Nobel colombiano.

Un poco más tarde el escritor Edgar Borges relató algunos de los motivos que inspiraron la realización de su obra. “Me acerqué a tu obra desde una ventana —le dijo a Blades—; una ventana como una mirada. El libro contiene siete ventanas que son como distintas perspectivas que observan la ruta, esa ruta que en tu obra has denominado Maestra Vida”.

El autor nacido en Caracas en 1966 y residenciado en España le dijo al creador panameño que si bien el argumento de su obra es la ruta por la Maestra Vida, observa que todo el proceso de creación se divide en dos ciclos, dos tiempos. Un ciclo callejero, cuestionador de la sociedad, irónico, que va desde las primeras grabaciones en Panamá con El Conjunto Latino, Los Salvajes del Ritmo y Bush y sus Magníficos, hasta la incursión en el sonido de Nueva York con bandas como las de Pete Rodríguez, Ray Barreto, Louie Ramírez, Luis Perico Ortiz, Fania All Star y Willie Colón.

El otro tiempo, continuó, nace a partir de la obra Maestra vida y se desarrolla con la creación de grupos como Seis del Solar y Son del Solar, grabaciones con Editus y la orquesta de Roberto Delgado, participaciones con músicos de rock como Sting, Lou Reed, Elvis Costello, Bod Dylan y colaboraciones con bandas como Maná, Fabulosos Cadillacs, Son Miserables y Calle 13.

Si para Edgar Borges el primer ciclo de Blades tiene un “color callejero”, el segundo adquiere una dimensión existencial y un tono claroscuro. El compositor de Pedro Navaja, Buscando América y Amor y control, compartió la visión de Borges, aunque admitió que “nunca lo había pensado de esa manera”.

Blades contó que su gusto por la lectura le venía de su abuela, una mujer vanguardista para la época; recordó que en una ocasión García Márquez y Carlos Fuentes fueron a verlo en un concierto en México y le dijeron que “su obra es literatura que llega a los sectores populares”.

Uno de los momentos cumbres del foro fue cuando Borges le dijo a Blades: “Tu obra ha pasado de la crítica social a historias que piden la responsabilidad del individuo. Ejemplo: la canción Decisiones”, a lo que el artista afirmó que eso se debía a la madurez. “Las cosas no las va a cambiar un líder ni las va a cambiar un sistema; las cosas las va a cambiar la gente. Pero tiene que haber un argumento que oriente, que defina y que motive a la gente para que se dé el cambio”, puntualizó.

Blades anunció que participará en las elecciones de Panamá en 2019 y para ello lanzará una serie de propuestas para transformar direcciones tan importantes como la educación. De pie le dijo a los presentes que “la única posibilidad de cambio la tenía cada individuo desde su acción personal y colectiva”. Advirtió que no daba declaraciones para quedar bien con todo el mundo, que lo movía la honestidad de sus pensamientos y que eso molestaba a alguna gente.

Fueron muchos los temas que abordaron los participantes: la deuda internacional con África; los recursos de América Latina y la educación; posibilidades y debilidades en Internet para la música; un próximo disco de tangos que lanzará en junio; la eterna lucha de Pablo Pueblo; la ingenuidad del personaje Adán García; la música popular como expresión literaria (citaron nombres como Chico Buarque, Gilberto Gil, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Silvio Rodríguez y Camarón de la Isla) y otros aspectos de la realidad mundial.

El foro transcurrió entre anécdotas y gustos tanto literarios como musicales. Al final se le dio paso a las preguntas de los presentes. La falsa autoría de la carta de Silvio Rodríguez, la posible candidatura presidencial y otras tantas inquietudes hicieron difícil ponerle conclusión al evento.

Uno de los momentos más aplaudidos fue cuando una maestra estadounidense intervino para decir: “Mis alumnos estudian la música de Rubén Blades como literatura, porque su obra es literatura”. El panameño se comprometió a visitar la escuela. Tras la prolongada despedida, Blades y Borges firmaron ejemplares del libro que dio lugar al encuentro.

Fuente: Leer-e

Edgar Borges y Rubén Blades
Arte y política fueron los temas principales que se tocaron en el foro.