El escritor boliviano Carlos Mendizábal Rivera (Cé Mendizábal) recibió el miércoles 12 de marzo, por su obra Pasado por sal, el Premio Nacional de Novela Alfaguara, galardón patrocinado por los gobiernos de Bolivia y España y empresas privadas de ambos países, entre ellas la editorial Santillana, que publicará la obra ganadora bajo el sello Alfaguara.
Mendizábal, cuya novela fue declarada ganadora de la 15ª versión del premio en noviembre pasado, como informamos en nuestra edición 290, recibió unos 15.800 dólares en un acto en La Paz al que asistieron el ministro de Culturas, Pablo Groux, y el embajador de España en Bolivia, Ángel Vázquez, además de representantes de las firmas patrocinadoras.
Al recibir el premio, Mendizábal agradeció a Dios, leyó un fragmento de la novela galardonada e invocó a los asistentes a que hagan “un acto de fe por la lectura”.
“Lean como si la propia vida estuviera en juego, recordando que quienes escribimos nos jugamos el pellejo en esto. Y hasta donde sé, lo hacemos con devoción”, sostuvo.
A su turno, el embajador Vázquez felicitó al escritor boliviano por su novela y consideró que se trata de “un premio muy merecido”.
Los jueces destacaron en su fallo que Pasado por sal es una “novela urbana que, sin partir de un argumento definido, presenta la cotidianeidad y las vivencias de varios personajes en escenarios puntualmente demarcados”.
“La ciudad es el punto que vincula y al mismo tiempo desvincula a los personajes; la dinámica de su caos gana a la lógica que pretende ordenar linealmente un argumento”, agrega el acta de los jueces.
El jurado también resaltó la habilidad de la voz narrativa, “cuya principal virtud es no tener la típica solemnidad del narrador convencional y a la vez acercarse al lenguaje coloquial sin caer en el facilismo de los lugares comunes y la caricaturización”.
Mendizábal, nacido en la andina ciudad de Oruro en 1956, ganó también el premio en su segunda versión, en 1999, con Alguien más a cargo.
Además ha publicado los libros de poemas Regreso del agua (1994), Inmersión de las ciudades (1998) y En el cóncavo privilegio de la desmemoria (2004).
La 15ª versión del premio, que contó con la cifra récord de 60 concursantes, también es apoyada por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), el fondo de pensiones BBVA Previsión, la telefónica estatal Entel y el canal privado de televisión ATB.
Además de este galardón, también se entregó el II Premio Nacional de Literatura Infantil, conferido a Rudy Terceros por su obra Un zapato llamado Dere, y el I Premio de Literatura Juvenil a César Herrera, por El día más triste de la soberana más bella.
Fuente: EFE