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Letralia, Tierra de Letras - Edición Nº 34, del 20 de octubre de 1997

Las letras de la Tierra de Letras


Poemas

Eva Urzáiz

SON DEMONIOS AGAZAPADOS
entre vidrios rotos,
los recuerdos.

Alargas tus brazos para alcanzarlos
y el caleidoscopio encantado
comienza a dar vueltas
dañando tus manos,
tus ojos.

La luz del pasado te ciega
y el filo de los años
te abre la piel.

Pequeños demonios que se esconden,
por cada uno de tus años cien:
cien por treinta y dos
tresmil doscientos demonios
habitan en los arrabales de tu mente.

Salvajes y cobardes
se niegan a salir de ahí
por no morir en soledad
      por no morir sin ti.


LO QUE NO SE VE,
lo invisible...
palabras colgadas del aire.

Tú, cazador de mariposas,
amante de la primavera,
de las flores...
alzas tu red cónica
y se llena de colores que aletean
adivinando una muerte lenta,
eterna...
y el polvo que de éstos se desprende
revela lo que la transparencia esconde,
lo que no se ve,
lo invisible...
palabras colgadas del aire.
      ¡Las respiras sin darte cuenta!


EN LOS TEJADOS DE LA MENTE
un gato blanco descansa
con el rabo recogido
entre las patas.

Desde el ojo de mi ventana
lo veo
y veo que lo veo
en los tejados de la mente

silenciosa visión que me ciega
que voltea mis sesos
una y otra vez

gato blanco que marea
gato blanco lo es todo
gato blanco sin tejado

blanco, siempre blanco
a veces no,
a veces se confunde
a veces es del color
de algún pensamiento efímero

ahora es blanco
ahora duerme
ahora se despierta
ahora abre los ojos y estira las patas

¡ya me ha visto!

se acerca despacio
se acerca en silencio
se acerca desafiante

me desea
y el deseo lo ciega

se arroja sobre mí
y todo es blanco

sólo alcanzo los maullidos
de alguien que a mi lado
intenta ayudarme

gato blanco desaparece
poco a poco
por los tejados de la mente.


METAMORFOSIS
Suenan las campanas de las sabanas
cada noche
os transformais en pájaros
y echais a volar
pero vuestros brazos
son más poderosos que
vuestra voluntad de escapar

un aura animal os envuelve
aborta vuestros deseos
devora los órganos mágicos...

la metamorfosis es total

escamas afiladas
agallas que lo tragan todo
ojos que sangran...

las sabanas se derriten
bajo el calor bestial,
bentos marino

y un olor putrefacto
hiere vuestras gargantas

los sonidos
los colores y los cuerpos
se arremolinan y
sois absorbidos
por el agujero negro
que como cada noche
espera escondido
tras las algas de colores

como cada noche
habéis sido tragados
y lo mismo que os ingirió
os escupe con desprecio
porque habéis abierto llagas
en su garganta,
porque habéis bebido su sangre
y alienado sus curvas remolinas
porque vuestras bocas egoístas
lo han devorado todo,
todo.


QUIERO...
pero no puedo.
He de estar quieta,
quieta
sosteniendo el silencio sobre mis hombros.

Mi pecho
de abortos clandestinos está quebrado
y mi vientre de cartón
se humedece inútilmente.

Quiero...
Sé que no puedo.
Los huesos son sólo eso,
huesos
la carne,
carne
y el deseo,
miedo.


RECICLADO
Formo parte del mar,
primero de la garganta.
Fue medicina póstuma
y agujeros de ganchillo,

esparto, espejos, espigas,
espora y espuma.

Se transforma con la luz
en grisura lírica
en voz excéntrica
...

Mantiene siempre abiertos
los ojos de la forma
cerrados los del pensamiento.

Ha sido avión de papel
muñeco de goma.
Ha sido estrujado, roído,
esprimido, arañado...
Ha buceado en ácidos de colores
y roto la barrera del sonido.

Ahora es blanco y puro.
No, ya no lo es.
Ahora es recuerdo, basura
de lo que será mañana:
      FUTURO


¿HABRA ALGUIEN?
¿Quién no ha hecho trampa en algún juego
y se ha reído de los otros?
¿Quién no ha engañado a los padres
cuando lo han pillado robando?
¿Quién no ha insultado al cura o usado
el nombre de Dios en vano?
¿Quién no ha deseado la mujer del prójimo?
¿Quién no la ha violado?
¿Quién no ha deseado la muerte de un viejo?
¿Quién no ha matado al recién nacido o abortado
la ilusión de una madre?
¿Quién no ha deseado morir
y ha quitado la vida a otros?
¿Quién no ha vivido, amado,
sufrido, asesinado, prometido
ser cristiano, amar al prójimo
en la salud y en la enfermedad
hasta que la muerte los separe?
¿Quién...?


CUENTA GOTAS DE LLUVIA
cuando los insectos de la noche
han salido de la casa
cuando las voces de los muebles
y las arañas de los rincones
abren la boca de la soledad
que amenaza con comérselo de miedo
miedo de verdad
no el de un poeta estéril
ni el del artista alienado
tampoco el del amante olvidado
ni el del Dios tendido a secar,
es suyo un miedo que camina
con patas de elefante,
hundiendo en el cieno del aburrimiento
toda señal de vida,
un miedo que se niega a respirar
que le tapa la nariz y la boca
le ata los pies y las manos
y lo recluye frente a un televisor
que amenaza con matarlo
cada vez que cierra los ojos.

Cuenta gotas de lluvia
de las que están por caer
de esas que aún no han adquirido la forma
ni el color, ni el sabor...
las ve en sus propios ojos
siempre a punto de caer.


BARCAS EN LA BAHIA DEL OLVIDO
El mar,
paisaje, deseo, inspiración, melodía...
les echa el aliento con desprecio
y mortifica con caricias espumosas
cuyo aroma —a peces muertos y algas putrefactas—
les recuerda, en forma de espiral,
lo que han sido y lo que son:
sonrisas que el océano escupió hace tiempo
y que ahora se queman bajo el aguijón de fuego
estancadas para siempre
en la bahía del olvido.

Y es que ya nadie se acuerda,
los viejos están muertos,
y el azul de sus maderas
cada día menos azul
más verde, más negro
como la vida de esos que las contemplan indolentes
con la expresión yerta de unos ojos troncos
que se preguntan qué sentido tienen
las sombras de unas barcas mutiladas
cuyos nombres naufragaron antes de llegar a tierra.

La voz triste de sus gargantas secas
me hace llorar
y al ver mis lágrimas caer y evaporarse
comprendo el sentido de sus vidas
            y también el de la mía.