
Alargas tus brazos para alcanzarlos
y el caleidoscopio encantado
comienza a dar vueltas
dañando tus manos,
tus ojos.
La luz del pasado te ciega
y el filo de los años
te abre la piel.
Pequeños demonios que se esconden,
por cada uno de tus años cien:
cien por treinta y dos
tresmil doscientos demonios
habitan en los arrabales de tu mente.
Salvajes y cobardes
se niegan a salir de ahí
por no morir en soledad
por no morir sin ti.
Tú, cazador de mariposas,
amante de la primavera,
de las flores...
alzas tu red cónica
y se llena de colores que aletean
adivinando una muerte lenta,
eterna...
y el polvo que de éstos se desprende
revela lo que la transparencia esconde,
lo que no se ve,
lo invisible...
palabras colgadas del aire.
¡Las respiras sin darte cuenta!
Desde el ojo de mi ventana
lo veo
y veo que lo veo
en los tejados de la mente
silenciosa visión que me ciega
que voltea mis sesos
una y otra vez
gato blanco que marea
gato blanco lo es todo
gato blanco sin tejado
blanco, siempre blanco
a veces no,
a veces se confunde
a veces es del color
de algún pensamiento efímero
ahora es blanco
ahora duerme
ahora se despierta
ahora abre los ojos y estira las patas
¡ya me ha visto!
se acerca despacio
se acerca en silencio
se acerca desafiante
me desea
y el deseo lo ciega
se arroja sobre mí
y todo es blanco
sólo alcanzo los maullidos
de alguien que a mi lado
intenta ayudarme
gato blanco desaparece
poco a poco
por los tejados de la mente.
un aura animal os envuelve
aborta vuestros deseos
devora los órganos mágicos...
la metamorfosis es total
escamas afiladas
agallas que lo tragan todo
ojos que sangran...
las sabanas se derriten
bajo el calor bestial,
bentos marino
y un olor putrefacto
hiere vuestras gargantas
los sonidos
los colores y los cuerpos
se arremolinan y
sois absorbidos
por el agujero negro
que como cada noche
espera escondido
tras las algas de colores
como cada noche
habéis sido tragados
y lo mismo que os ingirió
os escupe con desprecio
porque habéis abierto llagas
en su garganta,
porque habéis bebido su sangre
y alienado sus curvas remolinas
porque vuestras bocas egoístas
lo han devorado todo,
todo.
Mi pecho
de abortos clandestinos está quebrado
y mi vientre de cartón
se humedece inútilmente.
Quiero...
Sé que no puedo.
Los huesos son sólo eso,
huesos
la carne,
carne
y el deseo,
miedo.
esparto, espejos, espigas,
espora y espuma.
Se transforma con la luz
en grisura lírica
en voz excéntrica
...
Mantiene siempre abiertos
los ojos de la forma
cerrados los del pensamiento.
Ha sido avión de papel
muñeco de goma.
Ha sido estrujado, roído,
esprimido, arañado...
Ha buceado en ácidos de colores
y roto la barrera del sonido.
Ahora es blanco y puro.
No, ya no lo es.
Ahora es recuerdo, basura
de lo que será mañana:
FUTURO
Cuenta gotas de lluvia
de las que están por caer
de esas que aún no han adquirido la forma
ni el color, ni el sabor...
las ve en sus propios ojos
siempre a punto de caer.
Y es que ya nadie se acuerda,
los viejos están muertos,
y el azul de sus maderas
cada día menos azul
más verde, más negro
como la vida de esos que las contemplan indolentes
con la expresión yerta de unos ojos troncos
que se preguntan qué sentido tienen
las sombras de unas barcas mutiladas
cuyos nombres naufragaron antes de llegar a tierra.
La voz triste de sus gargantas secas
me hace llorar
y al ver mis lágrimas caer y evaporarse
comprendo el sentido de sus vidas
y también el de la mía.