Editorial
Mover la red
En los últimos meses nos hemos maravillado de la cantidad de nuevos foros literarios y artísticos en el bastión hispano de Internet. Cada semana se reciben en la redacción de Letralia los esperanzadores anuncios de entusiastas amigos que, gracias a la inmediatez de la red, se convierten en editores, abriendo espacios para la discusión y la difusión.
En la Tierra de Letras creemos indispensable este movimiento en la gran biblioteca borgiana, y animamos a quienes dispongan de tiempo e intenciones para que inunden la maraña tecnológica con contenidos humanos. El mundo real da pocas posibilidades a los creadores si éstos no cuentan con apoyos decisivos en las jerarquías. La red, como contraparte, se consolida a pasos agigantados como un frente para la difusión, en ocasiones al costo de nada, de novedosas ideas.
Lo que sí nos preocupa en todo esto es que algunas iniciativas deban desaparecer por circunstancias adversas a sus propulsores. En las pasadas semanas recibimos el lamentable anuncio de que El Milano, la revista que Fernando Bueno viene publicando desde hace un año, será sacada del aire, según su editor, por cambios en sus actividades internéticas y por otros motivos imperantes en la triste decisión. Más reciente, la revista Literatus, de Ariel Fazio adjunta al envío de su edición 11, hace apenas unos días, un inquietante anuncio de que esa sería "la anteúltima aparición" de la revista. Esperamos que algún cambio de rumbo de último momento permita que ambas publicaciones puedan seguir con nosotros.
Creemos que Letralia puede servir en algo a la difusión de nuevas publicaciones y páginas culturales en la red. La Tierra de Letras es territorio abierto, como siempre, a quienes decidan intentarlo.
Por último, necesariamente debemos rogar a nuestros lectores disculpen el retraso de más de un día para llevar hasta sus buzones la actual edición de Letralia. Circunstancias personales nos impidieron a último momento honrar la puntualidad de la que hemos decidido convertirnos en esclavos. Esperamos que, para ustedes, el contenido de Letralia 35 justifique en algo la demora.
"Confieso mi aversión por la palabra 'problema', palabra asediante y a
veces demasiado enigmática si no se la penetra bien, que al pronunciarla
parece que se traga toda explicación y por ello es tan favorecida de
quienes nada pueden explicar".
Mariano Picón Salas, "Comprensión de Venezuela" (1949).