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Letralia, Tierra de Letras - Edición Nº 38, del 15 de diciembre de 1997

Editorial
Vacaciones en la Tierra de Letras

Abandonamos, cansados pero satisfechos, el trabajo por este año. Esta edición es la última de Letralia en 1997, y es desde ya el abreboca para la primera edición de 1998, año en el que esperamos seguir manteniendo la nuestra como una de las publicaciones literarias emergentes en el ámbito internáutico.

1997 nos ha resultado, especialmente en el último trimestre, un año harto difícil, ya que nuestras actividades personales han interferido en cierto grado con la realización de la revista. Sin embargo, hemos capeado ya el temporal y la Tierra de Letras entrará a 1998 con nuevos bríos.

Recordamos a nuestros lectores que ahora es posible suscribirse o desuscribirse de nuestra lista de correos visitando nuestra página Web y haciendo un click sobre la leyenda "Prepare su buzón para Letralia", en el frame de la derecha. Por otro lado, a las personas que necesiten contactarnos durante el asueto decembrino, les informamos que nuestras direcciones de costumbre —entre las cuales recordamos jgomez@letralia.com, info@letralia.com y Letralia@usa.net— estarán disponibles como siempre. Entre esta fecha y el próximo 25 de diciembre estaremos respondiendo el bulto de mensajes que tenemos atrasados, y entraremos en definitivo receso a partir del 26 y hasta el 4 de enero, lapso en el cual estaremos, en cierta forma, descansando.

Acotamos "en cierta forma" porque 1998 traerá algunas buenas noticias para los habitantes de la Tierra de Letras, lo cual nos obligará a hacer algunos ajustes de buena ventura durante nuestras vacaciones. No adelantamos nada más. Aunque la festividad navideña es considerada por mí —me permito individualizar en esta despedida de año— no más que un pretexto para el vaciado de bolsillos en beneficio de los comerciantes, les deseo a todos, en nombre de las personas que hacemos Letralia, absolutas felicidades en estas fiestas. Nos leemos nuevamente el 19 de enero de 1998.

El editor.


Post Scriptum

"...Lo que da plena garantía al poeta sobre su función es la convicción de que se dirige a otro poeta en el cual se reconoce como público. Y eso hace que pueda pensar en sí mismo como receptor ideal de su obra en el proceso de escribirla y comunicarla. Si se dirigiera a un público general no lo haría más que bajo el supuesto de que el público son los poetas".

Juan Calzadilla, "La oralidad, ¿fin de la poesía?". En: Papel Literario del diario El Nacional (9/11/97).