
10 de febrero de 1998
Un 6 de febrero, hace 82 años, en Barcelona, mientras lavaba los platos en
su casa de la barriada de Los Penitentes, una campesina española escuchó el
pregón que voceaba el periódico de la tarde. El niño voceador anunciaba la
muerte de un gran príncipe más allá de los mares. La mujer salió a comprar
el periódico para saber de qué príncipe se trataba. Leyó afanosa el titular
de primera plana y un gran huracán sacudió su corazón. Ese príncipe era el
príncipe de las letras castellanas, su príncipe, Rubén Darío.
Lea más acerca de esta singular pareja visitando la página literaria Dariana. En esta semana dariana, rinda tributo al príncipe de las letras castellanas, nuestro príncipe, leyendo alguno de sus poemas.
Yolanda Blanco
Editora de la revista Dariana