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Letralia, Tierra de Letras - Edición Nº 42, del 2 de marzo de 1998

Las letras de la Tierra de Letras


Poemas

Eva Urzáiz

Penélope

Hago y deshago las trenzas del aire
a la espera
de aquel que surca los mares
robando a los archipiélagos sus costas
alimentando al mar con otros cuerpos

No camino ni escribo con mis huellas
esperando las de sus pies esquivos
anhelando poder seguirlas algun día

No preguntéis por qué no respondo
mirad mis labios soldados
y leed en mis ojos lo que queráis

sólo en mis manos
habéis de encontrar la verdad


(14 de septiembre 1997)

Me revuelvo entre las hojas
cuando el otoño
comienza a escribir de ocre las memorias
de los que lo han olvidado todo
de los que ya nadie recuerda

No quiero que me toque
que me transforme
sepultándome
junto a los que no conozco


(15 de septiembre 1997)

Aunque hace daño
es hermoso el cambio
me olvido de lo que fui

ya nada importa
me olvido de ti
de todos
y me entrego satisfecha
a la memoria absente de los viejos
a la imaginación loca de los niños

Me alejo
en una especie de arcoiris ciego
talando las memorias
de cada uno de vosotros.


Miedo de pez

Si algún día hablas con ellos
no les digas que renuncié
a mi cuerpo de escamas
que me duelen las agallas y las cicatrices
de los costados
Que no sepan de la arena en mis pies
ni de la piel seca que se arruga hasta doler
cada vez que me sumerjo
en el recuerdo húmedo
con la falsa intención
de llegar a ellos

A sus preguntas
contesta con burbujas
robadas de mi arqueada boca
(las que nunca he pronunciado)
Diles que hemos nadado juntos
que he aprendido a escribir en el agua
a leer los rayos del sol
y a burlar las azadas de espuma
(de ese mar que ya no me pertenece)

Sus memorias
ya no son las mías
aquellas las ahogué hace tiempo
en su lugar
unos labios que desconozco
una voz que no alcanzo a recordar
y unas manos que me atan
a este cuerpo
     (las mías)

No voy a volver
¡que se olviden de mí!
¡que se olviden!
¡que se olviden!
(como yo he de hacer con ellos)


Al despertar

Él la domina en sueños

Envuelta en su piel
                  lo posee ella

El sudor no consigue nada

Mejor dejarla.


Sequía

Lo amarillo se apoderó del mar
salen los peces dando brincos
escaldados por el ronroneo de la metamorfosis.

No irán a nadar los domingos
acamparán en cualquier lado
lo amarillo se apoderará de sus ojos.