Siéntate y escribe lo primero que venga a tu mente.
Sueña y vuela con tu imaginación, goza a la vez, sonríe y sé feliz con tus
palabras. Tienes que ser cómplice con tus pensamientos y estar seguro que
los que lo van a leer también lo serán, pues ese es el objetivo de tu
escritura.
Dar a conocer al resto lo que es capaz de hacer nuestra imaginación
combinada con la realidad.
No busques planes o disciplina al escribir, solamente hazlo cada vez que te
provoque: en la noche, en la mañana, en el baño, en la cocina, en el bus o
tren... no dejes a las ideas escaparlas, porque usualmente ellas vienen
cual rayo de luz que de pronto ilumina un paraje bajo nubes espesas de
lluvia... es decir, cuado menos lo esperabas.
Si es así, y te es imposible escribir por motivos fuera de tu alcance,
solamente coge un lápiz y un pedazo de papel y anota la idea principal de
lo que se te acaba de ocurrir... que luego lo recordarás.
Lee también, mucho mucho mucho. Lee de todo: autores que te gustan, los que
no te gustan, periódicos, revistas de todo tipo, guía telefónica, hasta
publicidad misma... lee todo, porque cualquier escrito, por largo o corto
que sea, bonito o feo ante nuestros ojos, siempre es una manifestación de
la cultura de la humanidad... y nosotros al escribir hacemos cultura. Luego
de haber leído, entiéndelo y analízalo y sorpréndete por lo diferente que
otras gentes pueden pensar y escribir del mundo. Sólo sin darte cuenta, tú
aprenderás y se quedará dentro de ti lo que tu propia alma pida que se
quede, y las influencias aparecerán y las pondrás en un papel en el momento
en que te decidas a escribir.
También creo que es necesario vivir. Vive como ser humano normal. Acepta
tus virtudes y defectos, que todos siempre te conllevarán a alguna
experiencia, que puede ser a veces escribible. La vida y anécdotas propias
siempre alimentarán tu fantasía. Y mientras más fuentes tengas de dónde
fantasear, aquella será más rica aun.
Tal vez el decir "vive" es demasiado general. ¿Qué es vivir para mí? Sal a
la calle, habla con gente, mira a la chica bonita que viene al frente,
fíjate en ella e imagínate su personalidad, anda al trabajo y socializa,
cuenta y escucha, interésate por los demás, anda a una discoteca y baila,
cómprate un trago y acércate a la persona con quien más te provoque
conversar, anda al estadio y ve un partido de fútbol, siéntate junto a la
hinchada más fervorosa y óyelos hablar, gritar y cantar, ve luego al barrio
más popular de tu ciudad y mira a la gente, entra a una tienda y conversa,
busca al más tímido de tu clase en la universidad o escuela, y habla con
esa persona, cuéntale para que te cuente, pues debe haber mucho por
descubrir. Es tan grande la dimensión de la palabra vivir. También implica
en nunca perder detalles de la vida cotidiana. Vive y fantasea después.
Y para escribir, pues solamente sigue tu instinto, y haz de todo esto un
oficio lleno de romanticismo, enamórate de esto y hazlo tu vida, que
serás feliz. Yo creo que los resultados llegarán solos, sin darnos
cuenta.
Bueno, yo sé que muchos me preguntarán: ¿y la disciplina del escritor? Sé
que existe y todos sabemos en qué consiste. Haz caso a aquello también,
pero que no anule tu fantasía y personalidad, nunca.