Versos y “tuits”

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@jlmejia

Hace varios años, mientras investigaba el uso que hacían los jóvenes de las redes sociales, buscando material para escribir lo que después fue mi libro ¿Hay alguien allí?, abrí mi cuenta en Twitter (@jlmejia) y empecé a interactuar de manera aleatoria con quien buenamente me respondiera.

Como resultó que uno de mis personajes fue el “trovadorzito” (sic) y escribía haikús en su cuenta de Twitter, me entusiasmé por el asunto y empecé a compartir, ya no como sujeto de ficción sino como escritor, mis versos en esa red. Ya había usado blogs (Solo sonetos solos, El Entrometido) para poner “on line” mis sonetos y décimas, pero el límite de 140 caracteres agregaba un desafío que la contemplativa estrofa inmortalizada por Matsuo Bashō ayudaba a cumplir. Sin embargo, algo en esa forma (de la que supe y aprendí gracias a la maestría de Fonchín Cisneros), no terminaba de conversar con mi alma latina y hallé en las españolísimas coplas la voz que andaba buscando.

En estos años he conocido a una serie de “poetuiteros” y he aprendido que existe el término “poetuit”, para referirse a una poesía escrita bajo los límites, a veces claustrofóbicos y casi siempre motivantes, de los ciento cuarenta espacios. Más aun, supe que el cantante Jorge Drexler (@drexlerjorge) —cuyo amor y apego por la poesía popular e improvisada se hizo más grande al conocer a ese decimista potente y generoso que es Alexis Díaz Pimienta (@DiazPimienta)—, inventó una estrofa que bautizó semiespinela (de cuyas características y génesis pueden leer acá), que es una especie de síntesis de la forma inmortalizada por Vicente Espinel. No menos interesante y motivador ha sido conocer a los poetas @p_v_i, @ElTopoErudito, @NicolasPoulsen y @poitevin, con quienes suelo mantener largas y entretenidas conversaciones rimadas sobre los más diversos temas. Además, queriéndolo o no, pasé de las coplas a las redondillas y con ellas me las lío en estos tiempos.

Si a todo esto le agregamos que el proyecto de @DecimasCosas (la sátira teatralizada y en décima de noticias actuales) lo venimos trabajando con Benjamín Edwards (@Benjaedwards) y Christian Cortez (@elzejo) utilizando varias plataformas, incluyendo Twitter, se entenderá mi entusiasmo por este servicio de microblogging que cuenta con más de 200 millones de usuarios activos (más del 12% hispanohablantes).

¿A qué vino este resumen? Solo pretendía recordar, en pocos párrafos, mi historia en Twitter, y dejarles acá las redondillas recientes que el soberano (la gente que tiene a bien leerme en ese medio) ha considerado las más populares. No hablo de calidad (que no quiero obligar a los expertos a contradecirme), sólo de versos que, quién sabe por qué, han sido los que más amable recepción tuvieron. Nada más.

Si sabes, por qué preguntas

1.

Si sabes, por qué preguntas;
si no sabes, por qué callas;
¡lucha siempre tus batallas
aunque vengan todas juntas!

 

2.

Sacúdete la tristeza
que a nadie le gusta el llanto,
frente a la pena, que el canto
sea toda la belleza.

 

3.

Sonríe. Vives, estás,
sientes, deseas, respiras.
La vida, con sus mentiras,
es verdad. Gózala más.

 

4.

La verdad es que la vida
tiene de azúcar y sal;
haz el bien, evita el mal,
ama, perdona y olvida.

 

5.

Yo no sé si la belleza
camina triste y desnuda;
sé que deslumbra la muda
soledad de la tristeza.

 

6.

Aunque duela el corazón,
no te ahogues en el llanto;
¡levanta la voz!, el canto
le da vida a la canción.

 

7.

Llovió. La noche ha llorado
los reclamos de la luna.
Ya amaneció, ¡qué fortuna!
Brilla el sol, enamorado.

 

8.

La vida no se detiene
llega, pasa y ya no está,
pero así como se va,
no lo dudes, siempre viene.

 

9.

Última vez. El olvido
llega con una advertencia.
Último veo. Sentencia
que dicta un juez resentido.

 

10.

Mi esperanza tiene un nombre
que nadie sabe, ni yo;
dejemos que el dominó
caiga, sorprenda y asombre.

 

11.

Entiendo, sé, sí hay motivos
para no estar muy feliz,
duele, sí, la cicatriz,
¡pero aún estamos vivos!