En latín, gallus significa tanto el familiar gallo de cualquier gallinero como el gentilicio galo, originario de las Galias. Más de uno se habrá preguntado qué tiene que ver Francia con le coq gaulois (el gallo galo), comercializado en Le Coq Sportif (el gallo deportivo), que la identifica en el atuendo de las selecciones francesas, ya sea de fútbol o de rugby. La respuesta está en la equivalencia semántica de ambos términos que generó el común antepasado latino, que, a su vez, engendró el gallicus canis (perro de las Galias), el perro gálico de líneas esquemáticas, el veloz galgo cazador.