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Habana: Cine, Festival, Guevara, Canalla y Rumbero

¡Señores..!
Los familiares del cadáver me han confiado,
para que despida el duelo,
del que en vida fue...

“La última rumba de Papá Montero”
Director: Octavio Cortázar, Cuba.

“Luz silenciosa”, de Carlos Reygadas

Con la presencia en Cuba del actor español Javier Bardem, que presentó su filme Invisibles, del cantante argentino Fito Páez, los actores mexicanos Gael García Bernal y Diego Luna y la presentación de la película Redacted, del director norteamericano Brian de Palma, que no pudo asistir al encuentro, se acaba de dar final al 29º Festival Internacional del Cine Latinoamericano, o Nuevo Cine, como se le enfoca en llamar como atracción turística de Cuba.

Este año los principales premios “Coral” fueron otorgados a México con Luz silenciosa, de Carlos Reygadas; a Brasil con El año que mis padres salieron de vacaciones, de Câo Hamburguer, y Argentina con El otro, de Ariel Rotter.

Los cines habaneros Chaplin, La Rampa, 23 y 12, Riviera, Acapulco, Yara, Payret, Fundación, Cinecito e Infanta, entre otros, se vieron este año atestados de público por la presentación de varias docenas de películas extranjeras, un espectáculo que no se ve a menudo en los cines cubanos.

Entre estos filmes fueron destacados por el jurado Madrigal, de Fernando Pérez (Cuba), Premio Especial del Jurado que admiró la maestría filmográfica de su director al manejar los delicados problemas universales como son la verdad y la mentira en un estilo peculiar alegórico.

Sobre el tema, un espacio contradictorio quiero dejar abierto para Alfredo Guevara, director del festival por muchos años; a pesar de su destacada labor en la construcción de un espacio más amplio para todo tipo de filmes considerados por el régimen de La Habana como “tabú”, su total sumisión a los dictados de Fidel Castro hacen su labor en el ámbito cinematográfico nacional un lastre que opaca completamente esta labor, entre sus “alegorías” en el cierre del Festival están... “Yo sé que Fidel y Che, por acá por el Norte de las Antillas, por allá por lo más Sur de América, son y serán inspiración que dura. En ellos el pensamiento se convierte en acto, el acto en reflexión de lo vivido y entonces, puesta en práctica más larga, para avanzar si acierto, para rectificar si no se ha acertado”... Sin estas y otras “declaraciones” el festival no se da...

Ciertas películas y cortos presentados llamaron la atención por la “rigidez” de sus títulos como lo fueron O filho da puta, de Carlos Guimaraes (Brasil); Pucha vida, documental de Colombia/Cuba; y El brassier de Emma, de México. El argentino Julio Chávez (sin ninguna relación con un payaso político venezolano) ganó el Coral como mejor actor en la película El otro.

Al cierre del evento Guevara se despide de los presentes destacando que están listos para recibirlos el próximo diciembre de 2008 en el festival que marca el número 30...

Al igual que en la destacada película cubana La última rumba de Papá Montero, del productor Octavio Cortázar, vista alrededor del mundo después del 2001 cuando salió del país; su personaje central, Baldomero Esteva, un negro viejo, que según la leyenda salida del bello pueblo de Isabela de Sagua en Cuba; chulo, canalla y rumbero y a pesar de sus canas, por celos con su joven mulata es asesinado por un “ecobio” (amigo) de una puñalada, temas que nuestros Eliseo Grenet y Nicolas Guillén hacen suyos en páginas imaginarias de inolvidables interpretaciones y versos... Que termina así...

Sólo dos velas están
quemando un poco de sombra;
para tu pequeña muerte
con esas dos velas sobra.