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Silencio por favor

Metro de Hong Kong

El ruido de las calles no proviene de los vendedores ambulantes ofreciendo baratijas, no se escuchan gritos ni risotadas, mucho menos música salerosa. El ruido viene de las máquinas en movimiento. Todos los días en cualquier lugar de Hong Kong hay algo en construcción. El único y sempiterno ruido es el de una construcción: taladros, martillos, grúas, revolvedoras todo al mismo tiempo y ese ruido viene de todas las direcciones. El brrr del taladro es la música de fondo de esta isla. El único inconveniente es que no hay botón de mute.

Me imagino que para compensar tanto ruido los hongkoneses han aprendido a hacer el menor ruido posible. Pongamos un domingo en un restaurante de Dim Sum, donde las familias hongkonesas se reúnen a comer el brunch. En cada mesa hay por lo menos tres generaciones y diez comensales, se escucha un murmullo general, ruido de gente, mas nada extravagante ni molesto. No se escuchan pláticas, carcajadas, gritos de una mamá desesperada, ni se ven niños maleducados corriendo entre las mesas.

En el metro, con la mayoría de los pasajeros hablando por celular, no se escucha un ruido mundanal, al contrario, los hongkoneses muy propios se cubren la boca y el celular, logrando una mejor audición para el interlocutor y a la vez no molestan a los demás pasajeros. Por supuesto, en los camiones no hay música, eso del radio a todo volumen solo lo he visto en América Latina. Éste es un mundo individualista, cada cual con sus audífonos puestos.

En el mercado no anuncian su mercancía con un “pásele marchanta, ándele güerita, ¿cuánto le damos?”, nada, ellos detrás de sus puestos y si quieres te dan el precio de cada cosa, pero nadie se destroza la garganta tratando de ganar compradores.

Y si he de darles otra flor, durante los conciertos de música clásica los hongkoneses se comportan a la altura de la situación, nadie se aclara la garganta en el punto álgido de los violines, pareciera que hasta se aguantan los estornudos. Pero eso sí, ir a la ópera china es otra historia, es parte del espectáculo hablar durante la presentación.

Yura Luna, 13 marzo, 2011,
Hong Kong, China