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Caída del muro de Berlín, en noviembre de 1989
Caída del muro de Berlín, en noviembre de 1989.

Berlín

Berlín es el centro de Europa y lo ha sido desde hace mucho, el puente entre el mundo del este y oeste, donde todas las nacionalidades se mezclan, incluso, los odiados, perseguidos y masacrados judíos, vuelven después de tantos años.

Aquí, donde la historia nos llena de vergüenza y nos duele, donde la trágica memoria del siglo XX toma cuerpo, donde el Reichstag se ha salpicado de lodo y sangre y ahora se engalana con cristales, aquí quiero vivir. Berlín es la mezcla de estilos, momentos, épocas, todo ha dejado su huella en esta ciudad. Ahí está la Puerta de Brandeburgo, que en su momento vio pasar al Káiser, las luchas revolucionarias de 1918, el desfile del 30 de enero de 1933, la ocupación y destrucción de Berlín por las tropas soviéticas, la construcción del muro la mañana del 13 de agosto de 1961, y la caída del mismo. Todas las historias de amor, desesperanza, terror, tristeza que sucedieron en el Berlín están impresas a lo largo y ancho de la ciudad.

Berlín oriental era una isla en medio de la República Democrática Alemana. La ciudad estuvo dividida, de norte a sur, por el muro, y rodeada con alambre de púas. Berlín del este estaba dentro de su país, sólo que sus habitantes no podían viajar al otro lado de la ciudad, y los habitantes de Berlín oriental podían volar fuera de su ciudad pero vivían cercados. Entonces, ¿quiénes eran los prisioneros?, ¿los que tenían acceso a cierta movilidad pero vivían cercados, o los que vivían en su ciudad dentro de su país, pero no se les permitía salir del mismo?

Eso ya es historia, el Berlín de ahora es hermoso. Berlín es una ciudad de contrastes: un aire intelectual se revuelve entre las tiendas más chic. Conciertos, teatros, espectáculos de todo tipo, desde lo clásico a lo vanguardista; Berlín es verde con bosques y lagos donde se puede disfrutar de la naturaleza, y a la vez tiene una animadísima vida callejera de día y de noche.

En la isla de los museos no sólo se encuentran, como su nombre lo indica, museos; también ahí está la Catedral de Berlín, una iglesia neobarroca, templo principal del protestantismo prusiano que fue construida entre 1893 y 1905. Aquí se encuentran los sarcófagos de la familia real alemana. La Universidad Humboldt fundada en 1810 y que ha dado 29 premios Nobel a Alemania. De entre los museos escogí el de Pérgamo, que está considerado como uno de los mejores museos arqueológicos del mundo, para ver la Puerta de Istar.

Y qué decir del Museo Judío, con una exposición permanente sobre la historia judía desde los primeros testimonios hasta hoy en día. Gracias a una excelente reconstrucción en tercera dimensión se puede conocer la ciudad de Worms del siglo XI y visitar la sinagoga más antigua de Alemania.