Comparte este contenido con tus amigos

El mundo de las subastasEl mundo de las subastas

En 2005 comencé a trabajar en Sotheby’s Ámsterdam. Los primeros dos años trabajé en distintos departamentos, lo cual me permitió comprender el proceso de antes, durante y después de una subasta.

En 2007 me dieron un contracto hasta el 2042 (nunca había pensado tan lejos en el futuro). Tuve una jefa amigable y simpática, de quien no aprendí mucho sobre el trabajo, pero sí sobre la vida. De otra compañera del departamento, que en papel no era mi jefa, pero actuaba como tal, aprendí muchísimo, sobre cómo trabajar. Nuestra relación estuvo salpicada de asperezas, pero la recuerdo con agradecimiento.

Cuando me mudé a Hong Kong, gracias a mi variado curriculum vitae dentro de la empresa, puede ayudar en el departamento de pujas telefónicas. Éste tiene la mayor carga de trabajo durante la semana de las subastas. No hay espacio para equivocaciones y se trabaja a contratiempo.

Un año después, y ya con ganas de tener un horario de oficina, llegó mi contrato para Sale Administrator Modern and Contemporary Southeast Asian Paintings. Con clientes de diversos países, con conductas y normas ajenas a las mías, historia y estética desconocidas. Este puesto no sólo me enseña de arte moderno y contemporáneo: me educa sobre la interacción con las personas del sureste asiático.

Para comprar durante una subasta se puede asistir a la sala de venta, el comprador o postor que ofrezca la mayor cantidad de dinero se queda con la pieza subastada. Existe también la puja por escrito, el postor deja por escrito el lote y el máximo a pagar, estas pujas son procesadas e impresas en el libro del subastador. La tercera manera de comprar es reservando una línea telefónica, con el esto el postor puede escuchar lo que sucede en la sala y decidir si hace alguna oferta o no. Y desde el año pasado se puede pujar on line.

La primera vez que hice una puja por teléfono estaba nerviosa, temerosa de no entender al cliente, de equivocarme en las cifras, de perder el lote, de comprar cuando no debía comprar, etc. He adquirido experiencia, pero el pujar por teléfono siempre será una experiencia que me llena de adrenalina.

Antes de entrar a la sala de subastas, nunca sabes lo que va a pasar, nada te asegura el éxito de la venta. Hay piezas que se quedan sin ser vendidas: passed, next lot. Pero esto no sucede mucho en Hong Kong, donde el porcentaje de lotes no vendidos es muy bajo. La serie de subastas de primavera en Hong Kong, fue todo un éxito, día tras día se rompieron records. Con un cifra astronómica de US$500.000.000 como venta total en siete días. Una barbaridad de dinero, así es el mundo de las subastas.

Yura Luna, 17 de abril, 2011
Hong Kong, China