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Ding DingMedios de transporte

Al igual que todas las colonias inglesas, Hong Kong adoptó el sistema de circulación por la izquierda, para los que nacimos y crecimos en países donde se maneja por la derecha esto significa un reto. Si bien es cierto que ahora volteo de manera automática a la izquierda antes de cruzar la calle, también es cierto que de repente me sorprendo al ver a un “conductor” que no va manejando, por una fracción de segundo se me olvida que el verdadero chofer va sentado del otro lado.

El metro es el más eficaz que conozco. Con vagones, paredes, escaleras eléctricas, que relucen de lo limpio. Además el servicio es rápido, eficiente y relativamente barato. Nunca me ha tocado ver que el metro se retrase, que de un enfrenón o que se descomponga. Es una maravilla.

Como estamos rodeados de islas y muy cercanos a tierra firme, es muy usual viajar en ferry. Algunos trasbordadores son modernos; estos alcanzan altas velocidades, usan sustentación sobre colchón de aire, tienen asientos cómodos y aire acondicionado. Otros ferries, mis favoritos, son viejitos, con bancas de madera, sin aire acondicionado, con grandes ventanas sin cristal por donde entra una brisa fresca, huelen a siglo pasado, son encantadores.

Los taxis son buenos, bonitos y baratos. De color rojo inconfundibles se mueven por toda la ciudad a una velocidad increíble, esto contrariamente a su taxímetro, que se mantiene con el banderazo (18 dólares hongkoneses) durante muchos minutos de camino. Algunas calles son tan empinadas que pareciera que el taxi se va a voltear, afortunadamente nunca sucede.

Existe también un tranvía del año 1904, los carros son angostitos, de dos pisos. Si quieres disfrutar del paisaje urbano lo mejor es sentarte en el segundo piso, con las ventanas abiertas podrás ver todo lo que sucede en la agitada calle. Los hongkoneses lo llaman cariñosamente Ding Ding, la onomatopeya de la campana de su timbre.

Pero no te confundas: a pesar de la variedad en los medios de transporte, Hong Kong es una ciudad peatonal, sólo que en una versión moderna. Hay pocas banquetas y tan angostas y empinadas que es casi imposible caminar. Pero a cambio toda la zona del centro está conectada por un laberinto de puentes peatonales, pasos a desnivel y pasadizos elevados.

El terreno es montañoso y los hongkoneses, cansados de tanta caminata cuesta arriba, decidieron construir una escalera eléctrica, que va desde el centro hasta Mid Levels, zona residencial que se encuentra a medio camino entre el Pico Victoria y el Centro. La escalera mecánica baja de las 6 a las 10 de la mañana, hora en que el sentido de la escalera es revertido.

Además, gracias a que los hongkoneses son además de innovadores, previsores, cubrieron la escalera mecánica, así caminas protegido de las inclemencias climáticas.

Yura Luna
12 de junio de 2011