12 años de Letralia • Literatura y bits desde la Tierra de Letras
Varios autores
Cuenta una escritora del Bogotá 39

Mi experiencia como escritora y bloguera puertorriqueña

Comparte este contenido con tus amigos

Ilustración: Images.com

El mundo del blog ha abierto las puertas a muchos escritores en Puerto Rico, sobre todo a los noveles. De hecho, considero mi trabajo literario como un resultado directo del blog que dirijo en la dirección http://narrativadeyolanda.blogspot.com. El mismo me calienta los motores de la creatividad y me permite ejercicios narrativos diarios que luego incorporo a poemas, cuentos, novelas, reseñas y presentaciones de libros de colegas. La gestión cultural autoimpuesta que ejerzo en él ha sido mi método de exhibición y promoción no sólo a otros medios de difusión, sino también a otros escritores pares. He recibido llamadas y he hecho contactos con periodistas, revistas dentro y fuera del país, invitaciones a antologías y congresos a través de personalidades del medio que me han dicho: “Lo que leo en tu blog me interesa”. Eso ha abierto discusiones con ellos, ha generado nuevos contactos, me ha dirigido por otras rutas. Varias personas se han acercado al blog a preguntarme sobre mi novela Los documentados. Buscan información para la realización de tesis sobre el tema de la inmigración en Puerto Rico. Otros me piden manuscritos de literatura inédita para tantear la posibilidad de publicación en otros países. Algunos me leen desde Inglaterra, Canadá y Hong Kong, y me escriben al blog o al email dándome las gracias por mantenerlos informados del asunto literario en la Isla. Me han hecho acercamientos y han traducido varios de mis cuentos al francés y al italiano usando como primer contacto el blog. El blog me ha servido a mí, y entiendo le sirve a mis demás compañeros, para exponer un trabajo artístico a las masas.

Cuando fui nominada a la selección Bogotá 39, tanto el jurado como otros responsables de la organización validaron quién era yo, lo que escribía, mis publicaciones virtuales y en papel, a través de mi presencia en Internet, y esto aunque sucedió por enlaces en donde se expone mi trabajo en diferentes lugares de la red, revistas digitales y otras, ocurrió mayormente porque pudieron dar con mi blog. Desde él se inició un sinnúmero de comunicaciones que iban desde la identificación de un perfil literario, hasta la planificación logística de la visita a Bogotá, Colombia. Todos los integrantes del Bogotá 39 tienen páginas personales realizadas en diferentes formatos y plataformas donde exhiben sus publicaciones, trabajos, entrevistas, etc., pero curiosamente son aquellos que tienen blogs, los más accesibles, los que más cercan se hallan del publico que en “real-time” los lee, les hace consultas y ellos, a su vez, les contestan.

Un blog se da a conocer de boca en boca, a través de difusión en los correos electrónicos, pero también por los buscadores. Si se indaga algún tema literario en Yahoo, Google o Altavista, que son los más famosos motores de búsqueda en Internet, digamos sobre el asunto de “la luna y las menstruaciones”, de seguro en los resultados saldrá mi blog listado para que se lea lo allí expuesto. Lo mismo sucede con el tema migratorio, o el de abuso sexual de niños que es algo que aborrezco y que siempre permea en mis escritos, o el tema del amor entre las parejas del mismo sexo y las constelaciones. Como son argumentos que toco en mi literatura, se crea una huella dactilar virtual que hace referencia cruzada a las indagaciones pertinentes que cualquier persona que navegue en Internet realice.

Trabajo en mi blog materiales cortos, textillos, mini-relatos, crónicas casi siempre ficcionalizadas, pocas veces autobiográficas, pero de una longitud adecuada que no cargue al que lee en pantalla. Los lectores de blogs son lectores de pantalla, de monitor. Muy pocos imprimen para leer, y ello responde a que la mayoría gusta de comentar el asunto de forma inmediata luego que lee un “post”. Por eso siempre incluyo material audiovisual: música, entrevistas radiales, fotografías, cuadros y videos.

Concuerdo con el colega Juan Carlos Quiñones cuando menciona: “La literatura puertorriqueña tiene una presencia significativa en Internet”. En Puerto Rico hay un manjar servido en relación con esta presencia. Los blogs de Elidio Latorre Lagares, Francisco Font Acevedo, Ana María Fuster, Xavier Valcárcel, Mayra Santos Febres, Jocelyn Pimentel, Jorge Valentine, Angelo Negrón, David Caleb Acevedo, Isaac Cazorla, Joel Feliciano, Isabel Batteria, Amarilys Tavarez, Iva Yates y Samuel Medina son esenciales si se quiere saber por dónde van los tiros en la literatura del Puerto Rico actual. Lo que nace y se gesta ahora, hace dos minutos, lo que sucede y sus reacciones a la vida boricua se palpa en estos blogs que menciono.

Una importante ventaja es que mucha gente se entera de los acontecimientos culturales en suelo boricua por los blogs: conversatorios, presentaciones de libros, recitales de poesía, exposiciones de arte, etc. El blog de “Terranova”, por ejemplo, y uno paralelo que dirige Ana Ivelisse Feliciano, “La Estación de los Signos”, son tremendos gestores de esto que te comento. A veces voy a las actividades y la gente me dice: “Me enteré de esto, y estoy aquí porque lo leí en tu blog”. Es muy gratificante.

Sin embargo, también soy asidua estudiosa y ávida lectora de blogs extranjeros; son los que me dan la temperatura del resto del mundo literario latinoamericano. No puedo vivir sin leer a Iván Thays en su blog Moleskine Literario, el blog de Pedro Mairal, el blog Caribeando de Carlos Wynter Melo, el de Santiago Roncagliolo, el de Jorge Volpi o el de Cristina Rivera Garza.

Por otro lado, me he dado cuenta de que entro en diferencias a la hora de escribir para el blog o para un libro. Mi escritura frente al blog es diferente a mi escritura frente a la hoja de papel con intenciones de crear una colección o una novela. Para empezar, nunca publico material enteramente destinado a un libro en mi blog, aunque una vez ya publicado el trabajo, puede que lo suba al blog para promocionar, anunciar o complacer algún pedido especial del público. Si ese es el caso, trato de subir sólo fragmentos. Intento provocar el paladar del lector y que éste, por lo que lee, salga disparado a la librería para saciar su curiosidad. Pero en ambos medios me cuido de poner en vigencia las reglas gramaticales que debe seguir todo buen escritor y soy igual de estricta a la hora de leer a blogs colegas. Odio los blogs con faltas de ortografía y poco cuidados con la gramática.

Y como la tecnología llegó para quedarse, sigo escribiendo en digital y leyendo en digital.