Carta de la plagiaria al plagiado
Disculpe, usted perdone, no resistí la tentación para llegar a lo abominable de robar lo que es gratuito y es suyo, ese tenue límite entre la ética y la bastardía intelectual.
Sus palabras me dijeron tanto: “...Y nacieron caínes y abeles, dualidades imposibles alojadas en los reductos del estómago o el corazón, rostros conocidos en el reflejo, imágenes usuales de la página roja. No hay maldad más la que surge de uno mismo, el yo en el espejo de los otros, la maldita manía de exterminarse sin miramientos, la terquedad de hacerle daño al semejante”. “...las debilidades corpóreas impuestas en los genes, las mujeres pescaron de Eva sus desbarajustes hormonales, los humores cambiantes, la importancia de ejercitar la lengua como medio de comunicarse...”.1
Me identifiqué porque usted supo desgajar la esencia del ser humano en tres párrafos y me sentí Eva en el paraíso o una Eva moderna con todo y la sinfonía de hormonas esquizofrénicas que me causaron escribir estos versos:
Llevo la sangre mixta.
Cambiante como el aire.
Una combinación de seres y sales de puras esencias impuras.
El recuerdo de días intensos que fácilmente puedo expresarlos sin tapujos,
de corrido, como escupiendo la memoria por las arterias de la voz.
Disparidad mezclada en ambos extremos universales de un ser, el mío.
Ser lo que no soy cuando no soy lo que puedo ser. Fusión de átomos y géneros.
Y nacieron caínes y abeles,
dualidades imposibles alojadas en las entrañas del estómago o el corazón,
rostros conocidos en el reflejo,
imágenes usuales de la nota roja,
y morada color arcoíris cabra.
No hay maldad más la que surge de uno mismo,
el yo en el espejo de los otros, la maldita manía de exterminarse sin contemplaciones,
la terquedad de hacerle daño al semejante.
Herencias débiles impuestas en los genes.
Las mujeres cazaron de su madre, Eva, sus desbarajustes hormonales,
los humores cambiantes,
la importancia de ejercitar la lengua como medio de conexión escrita de tinta invisible,
con la comunicación.
Vulnerables espíritus. Enigmas en lenguas y letras de manos mudas.2
Entonces los publiqué en mi blog, feliz, me sentí diosa de mis dualidades, creadora de mis fusiones, en mi olimpo personal creí por un momento que los versos eran míos, cambié un par de verbos y una que otra palabreja y me regodeé en mi península escudándome en un sol infinito que brillará más allá, cuando yo ya no esté aquí.
Y de no ser por otra lectora suya, española, que reconoció una parte de sus palabras de cíclope,3 yo no sería una plagiaria confesa.
Imagínese qué precisión de los millones de blogs que hay en la red, esa “mujer de melena oscura”, como la llamé, supo allanar la intimidad de mi monólogo, porque soy de aquellas aprendices que consideran no publicables sus balbuceos poéticos y aun así los publico, yo me defendí alegando que las ideas son de todos y de nadie y que todo escrito se alimenta de otro que lo precede, yo sólo tomé doce versos suyos de los treintaiuno que tiene mi poema en su versión original.
Decidí escribirle con la espada escondida en la espalda en un intento por seducir su ego, crucifíqueme si lo desea, conviértame en víctima por mi disfrazada sinceridad, despedáceme en la piedra de los sacrificios de Caín mientras espero un citatorio de los juzgados de Baja California porque sé que usted ya me ubicó entre un mar de heno.
Notas
- “Eva y el pecado original”, de la columna “Palabra de Cíclope”, Gabriel Otero, artículo publicado en:
Diario Co Latino, San Salvador, El Salvador, 2 de diciembre de 2008.
Caleidoscopio Nocturno, México D.F., 2 de diciembre de 2008.
El Porta(l)voz, publicado con el nombre de “Palabra de Cíclope II”, Madrid, 23 de marzo de 2009.
Blogotepeque, San Salvador, El Salvador, 31 de agosto de 2009.
Contrapunto, San Salvador, El Salvador, 10 de julio de 2010.
- No se trata de incrementar las visitas al blog de una plagiaria que se esconde en el nick de “Sol Infinito” (Urlanda Von Borstel), aunque sé que esto sucederá inevitablemente. Tampoco debe atribuírsele a ésta la versificación de unas palabras que fueron escritas en forma de artículo pero que las trabajé técnicamente como si fuesen versos, eso es obvio para cualquier poeta. El agravio no sólo es para el plagiado, también lo es para los medios electrónicos e impresos en los que se publicó el artículo, y por supuesto, para sus lectores.
- A esta mujer nunca sabré cómo agradecerle su memoria y, sobre todo, su lectura, ella detectó el plagio. Uno nunca sabe quién lo lee, les agradezco a todos su mirada y los tres minutos que se toman en leer cada “Palabra de Cíclope”, eso es gratificante en extremo y es lo único que puede borrar “este amargo sabor de ceniza en la boca”, colofón textual y críptico, de Mario Vargas Llosa en el artículo “Entre tocayos” (revista Vuelta Nº 92, México D.F., 1984) con el que puso punto final a la polémica con Mario Benedetti.
Homónimo XXX
Ignorabas si el anuncio clasificado era una broma de mal gusto o el producto de tu doppelgänger, el lado maléfico que hasta hoy habías logrado ocultar: la encarnación de tus apetitos concupiscibles, el otro yo vivo cuyos oficios sórdidos hoy se hacían públicos como su existencia.
Sección Otros: Personal femenino para video y modelaje XXX. Somos una empresa dedicada a la realización de videos y modelaje XXX, buscamos personal de 18-30 años, buena presentación: preferiblemente tallas de la 0 a la 7, busto de cualquier tamaño. También requerimos mujeres embarazadas, requisito indispensable: que no hayan llegado a la semana 30 de gestación. No es necesaria experiencia. Interesadas solicitar entrevista con el Lic. Gabriel Otero; Relaciones públicas. Llamar al 044 5519091965. Salario entre $10.000 y $30.000.1
De todos tus homónimos este era el único dedicado al negocio de la carne, en el peor y redituable sentido de la palabra, porque ellos, los que se llaman como tú, tienen profesiones disímiles y no tan abiertamente impúdicas: pastores, políticos, fotógrafos, cineastas, astrónomos, músicos, agrónomos, carpinteros y periodistas esparcidos en Montevideo, Buenos Aires, Santiago de Chile, Lima, Nueva York, Ponce, Madrid, La Coruña, La Habana, Monterrey y México, D.F.
Y fuera esquizofrenia o el desdoblamiento onírico de tu otro yo, es indispensable aclarar que no era tu clon, eso querías pensar, él sería una copia tuya, sólo eso aunque ahora te quede la interrogante quisquillosa.
Y en cualquier edificio del centro del Distrito Federal, en una tarde de verano, el publirrelacionista de una empresa productora de pornografía iniciaba el casting: “Sonríe, chiquita, di cheese o whisky darling, que no te dé pena la cámara, vamos mi niña, tranquila, eso es, date la vuelta, ¿sí?, desabotónate lenta la blusa, muy bien, no, no te tapes, sabías a lo que venías, ¿quieres el empleo o no?”.
El rango de salarios es establecido con base a las pericias sexuales y a lo desinhibida que sea la candidata, talento natural, porque quién sabe si aquí surja la Linda Lovelace mexicana, la célebre protagonista de Garganta Profunda, el filme icónico que en 1972 costó producirlo 40 mil dólares generando ganancias por 600 millones de billetitos verde suerte.
Pero tampoco hay que ser ambiciosos, poco gana el que mucho abarca, no se debe nadar en el mar si no se sabe cruzar el río, hay que conformarse con los puestos de películas piratas del Eje Lázaro Cárdenas, la distribución masiva de filmes porno a diez pesos por disco compacto y a treinta el DVD.
Al casting acudieron 100 mujeres, las menos para exhibirse o ser artistas, las más por supervivencia, todas competían con la candidez colgada del perchero.
Leíste y releíste el anuncio, estuviste a punto de marcar el número, dudaste, no lo hiciste, no hubiera deparado nada bueno, no es usual que uno se muera por escuchar su propia voz al otro lado de la línea.
- Este anuncio se publicó en Segunda Mano el 23 de junio de 2010.