XX poetas ecuatorianos del siglo XXI • Selección: Fernando Itúrburu
(Quito, 1981)

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Ha publicado el libro de poesía Brújula de polvo (2006). Integrante del grupo literario Machete Rabioso. Su poesía está publicada en revistas del país.

Bólido

bajo los cedros
animales de dos espaldas
zurcían bolsillos para calentar sus manos
ocho pares de zapatos
podaban el césped tras una pelota
un vestidito amarillo se enredaba
en las cadenas del columpio.

iban a ser las cuatro
cuando recordé la cita
y escapé de la burbuja verde
como la savia tras el corte del hacha

recordé que aún no revelo
las fotografías de la playa
y que faltan diez páginas
para acabarme el libro prestado
y que a mis vientres
aún no sé domar un bólido

¿y si hoy me embistiera
algún mamífero?

 

Jinete

cuando tenga un hijo
habrá un sol ocultándose de mi ventana
y quizás porque ya no seré
la única sangre derramada por el mundo
cada día se alternarán
la dicha y la agonía
qué podré decirle a mi hijo
sobre la guillotina del tiempo
la miel silvestre de las caricias
o los verdugos que acechan nuestras espaldas
tendré que dejarle caer
sobre una almohada de agujas
o sobre un abismo de pétalos
será otro jinete embistiendo la noche
y no tendrá más alternativa
que deambular con su brújula de polvo

 

Salchipapa

una mujer que tenga un archipiélago en el vientre
y que todas las mañanas se ahogue en la carne de dos o tres mil naranjas
y si se me permite un detalle singular
(como quienes prefieren hojas de papel periódico para escribir sus odas)
una mujer pechos de gorrión
pechos como los panecillos que venden en riobamba
cholas creo que se llaman y tienen relleno de dulce de panela

pero hoy no es riobamba
y mis vísceras solo ríen cuando albergan una salchipapa
¡todos quieren salchipapas!
deambulan por los nervios de la ciudad
con los ojos derretidos sobre anuncios luminosos
cursos de computación chifas discotecas hostales salchipapas

la servilleta que nunca alcanza a limpiarte la grasa que engulles feliz
un engrudo salado-picante-dulce
y abajo oh sorpresa la salchicha
será de perro o de cartón pero igual
y más abajo miles de papas
manjar de dioses preso en una bolsa de plástico amarillo

me voy me voy al circo
dos por un boleto es demasiado
apenas entro yo
sobre la delgada cuerda a cinco metros de los espectadores las botellas no se cansan de mirarme
vino cerveza whisky agua de los floreros
han venido a ver al payaso chisguete
el único capaz de echarse un clavado en la palangana roja y echar agua por las orejas sin que se le corra el maquillaje
mientras tanto los números secundarios sostienen los maderos del circo
la omota malabarista
o el turco que lanza dagas a la niña tísica

la luna no ha pagado su boleto
la luna es una salchipapa rasgando los remiendos de la carpa
una vez una vez más morir acompasado
hay quien se prosterna ante el ocaso de cerveza y cigarrillos
es una peluca cobijando a una mujer
nos adentramos en arenas movedizas y vamos a su celda
quiere sacarme los pantalones inmediatamente
y yo quiero sacarle su blusa y su brazier inmediatamente
sus dos panecillos me lanzan piropos como desde una vitrina
con la diferencia que no hay cristal y puedo tomarlos cuando quiero
mi nariz comprueba el buen aroma y sin más doy un mordisco a cada uno
ella grita furiosa eres un animal
me saca a empujones
y apenas recojo mi ropa con el rabo entre las piernas

cuando llegué
los sabores de mi boca inmortalizaban el circo
la mayonesa y la salchicha y el vino agrio y las migas de cholas entre los dientes
en la semioscuridad de las velas arropé mis huesos

 

Travesía

abandonar
el canto de los manglares
y atracar en el corazón
de una manzana podrida.

 

Sandía

llegaste
a hundir los velos de su carne

ahora bajo las ramas
susurra una grieta de miel